
Filipinas: 15 muertos y 28 desaparecidos tras hundirse un ferry
Un naufragio con 332 pasajeros reabre el debate sobre seguridad
Al menos 15 personas han muerto este lunes tras hundirse un ferry en Filipinas, mientras que 28 permanecen desaparecidas. El barco M/V Trisha Kerstin 3, operado por Aleson Shipping, se hundió sobre la 1:50 hora local a unas 2,75 millas náuticas al noreste de la isla Baluk-Baluk, en Basilán, según la Guardia Costera. A bordo viajaban 332 pasajeros y 27 tripulantes.
El ferri había zarpado del puerto de Zamboanga (suroeste de Mindanao) hacia las 21:20 del domingo y se dirigía a la isla de Joló, en el archipiélago de Sulu.
Las autoridades de Basilán difundieron una lista de personas identificadas a bordo, todas de nacionalidad filipina. Entre los pasajeros había 63 estudiantes y seis menores. Entre los fallecidos figuran una mujer y un bebé de seis meses, según Efe.
La Guardia Costera aseguró que las labores de búsqueda y rescate se están reforzando con embarcaciones comerciales, las Fuerzas Armadas de Filipinas, agencias gubernamentales y unidades del gobierno local.
ANÁLISIS CRÍTICO
El drama no es un hecho aislado: los accidentes marítimos en Filipinas se cobran cada año decenas de vidas. Las causas que se repiten —mal tiempo, incumplimiento de normas de seguridad, mantenimiento defectuoso o sobrecarga— apuntan a un problema estructural: cuando el control falla, el coste lo pagan familias enteras, incluidos menores.
Este naufragio vuelve a poner el foco en la responsabilidad de operadores y autoridades. Si el país convive con tragedias recurrentes, la pregunta incómoda es por qué la prevención sigue llegando tarde. El antecedente más grave en la historia moderna de la navegación comercial ocurrió en 1987, cuando el transbordador Doña Paz zozobró tras chocar con un petrolero en aguas de Leyte y murieron 4 341 personas.



