El hombre de máxima confianza del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y figura clave en la cúpula policial, ha presentado su dimisión tras conocerse que está siendo investigado por un presunto delito de agresión sexual con penetración contra una agente subordinada. El caso golpea de lleno al Ministerio del Interior y vuelve a evidenciar el oscurantismo y la protección política que han reinado en la era Marlaska.

El DAO José Ángel González dimite tras ser investigado por violar a una agente. Su ascenso, blindaje y permanencia en el cargo fueron defendidos personalmente por Marlaska.
El hombre más poderoso de la Policía cae tras destaparse la denuncia
El director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, presentó su renuncia este martes por la noche, después de que se conociera que un juzgado de Madrid investiga la denuncia de una agente por supuesta agresión sexual ocurrida en abril de 2025.
González era, en la práctica, el funcionario policial de mayor rango del país y uno de los cargos más protegidos del Gobierno.
El Ministerio del Interior confirmó la dimisión con un escueto comunicado, sin explicaciones ni responsabilidades políticas.
La denuncia: una agresión sexual en una vivienda oficial del Ministerio
El caso se investiga en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer nº 8 de Madrid, que ha abierto diligencias y ha citado a ambas partes el 17 de marzo.
Según la denuncia:
- La agresión habría tenido lugar en una vivienda oficial asignada al DAO, propiedad del Ministerio del Interior.
- La agente asegura que acudió al domicilio por orden del propio González.
- La denuncia incluye no solo violación, sino también coacciones, lesiones psíquicas y malversación.
- La víctima habría aportado audios y otros elementos probatorios.
Por el momento, no se han dictado medidas cautelares.
La protección política de Marlaska: maniobras para evitar su jubilación
La figura de José Ángel González no es irrelevante:
Marlaska lo protegió hasta el límite, realizando maniobras administrativas para impedir su jubilación en diciembre de 2024, cuando legalmente debía retirarse.
Con tal de mantenerle en su puesto, Interior modificó estructuras, reubicó funciones y buscó vías de excepción.
Ahora se entiende por qué había tanto interés en conservarlo en la cúpula policial.
Los sindicatos exigen la dimisión inmediata de Marlaska
Tras conocerse la denuncia, los sindicatos policiales han pedido que el ministro del Interior asuma responsabilidades.
La presión aumenta porque:
- El DAO era su elección personal.
- Interior ocultó durante semanas que existía una investigación judicial.
- La cúpula policial intentó blindar al mando incluso tras conocerse el escándalo.
Más sombras: ascensos, silencios y mensajes obsesivos
Otros elementos agravan el caso:
- Según la víctima, el DAO habría intentado silenciarla ofreciéndole ascensos.
- La querella recoge mensajes insistentes que, según la agente, muestran acoso.
- El relato apunta a un abuso de poder continuado dentro del cuerpo.
Conclusión: un escándalo que retrata al Gobierno
La dimisión del DAO no cierra el caso. Al contrario: abre la puerta a responsabilidades políticas de primer nivel.
El problema no es solo la conducta del mando policial, sino la estructura de protección que el Gobierno de Sánchez y Marlaska levantaron a su alrededor.
El Ejecutivo vuelve a demostrar que:
- protege a los suyos incluso cuando hay sospechas gravísimas,
- utiliza la Policía como instrumento político,
- y solo actúa cuando el escándalo estalla en los medios.
¿Cuántos casos más necesita el Gobierno para asumir responsabilidades y dejar de convertir el Ministerio del Interior en un refugio para sus afines, sean cuales sean sus delitos?



