
Desplantes culinarios: el bochornoso desliz de Tamara Falcó
Cita surrealista entre la aristocracia y la televisión turca
El encuentro entre Tamara Falcó, representante de la aristocracia española, y el actor turco Can Yaman en la promoción de la serie El Turco ha dado mucho que hablar. Aparentemente, la charla sobre sus proyectos profesionales fue eclipsada por un desliz digital que ya está causando revuelo en las redes sociales.
Un menú que dejó sabor agridulce
La conversación se desenvolvió en un ambiente distendido donde la gastronomía española fue el eje central. Falcó, con un tono humorístico y algo de orgullo, expresó: «Sé que ahora soy una persona muy envidiada…». Can Yaman, mostrándose bastante crítico, disfrutó del jamón ibérico pero rechazó los boquerones y criticó las croquetas por tener «mucha bechamel», dejando a Falcó visiblemente apurada.
La polémica de la auto-adulación
Sin embargo, la verdadera controversia surgió cuando, en un acto que desenmascara la tendencia de auto-promoción entre influencers, un comentario desde el perfil oficial de Falcó ensalzaba sus habilidades como entrevistadora. Este comentario fue rápidamente viral y ridiculizado por los internautas, quienes no tardaron en señalar las prácticas poco éticas en la gestión de su marca personal.
Gerencia en entredicho
Este desliz se suma a las recientes polémicas alrededor de Íñigo Onieva, marido de Falcó, quien fue criticado por responderse a sí mismo en reseñas de su nuevo restaurante. Parece evidente que la familia Griñón enfrenta un serio problema de gestión de su imagen pública que no parece tener fin.



