
Despierta: el café de primera hora perjudica tu energía
Por qué tu ritual matutino podría ser contraproducente
Para millones de personas, el día no empieza hasta que la cafetera ha hecho su trabajo. Sin embargo, diversas investigaciones indican que el café de primera hora podría estar saboteando nuestra energía en lugar de impulsarla. La clave reside no solo en la cafeína, sino en el momento del día en que la consumimos.
El cortisol, el enemigo del café matutino
Al despertar, el cuerpo activa de forma natural su propio sistema de alerta: el cortisol. Esta hormona, conocida como «la hormona del estrés», nos ayuda a activarnos. Sin embargo, nuestros niveles de cortisol no son estables y alcanzan uno de sus picos más altos entre las 8:00 y las 9:00 de la mañana, justo cuando muchos toman su primera taza de café. Incorporar cafeína en este momento puede alterar los mecanismos naturales de nuestro organismo.
Los efectos nocivos del exceso de cafeína
La combinación de café y cortisol puede crear reacciones adversas, como un aumento del cortisol, nerviosismo y un peor manejo del estrés. Este patrón se repite a diario, afectando incluso al sistema inmunológico. Además, con el tiempo, nuestro cuerpo desarrolla tolerancia, lo que lleva a necesitar cada vez más café para obtener el mismo efecto, creando un ciclo de dependencia y bajones energéticos.
¿Cuándo es el mejor momento para tomar café?
Los expertos señalan que el mejor momento para el café son los periodos en que el cortisol comienza a bajar, es decir, entre las 9:30 y las 11:30 y entre las 13:30 y las 17:00. Durante esos momentos, la cafeína puede actuar de forma más efectiva y nuestras energías se equilibran.
Conclusión: busca la energía en el momento adecuado
No se trata de demonizar el café, sino de usarlo a favor del cuerpo. A veces, la diferencia entre un día productivo y uno mediocre no depende de cuánto café consumas, sino de cuándo lo hagas. Retrasar nuestra primera taza puede ser la clave para disfrutar de su verdadero potencial energizante.



