
El cambio de velocidad ferroviaria desata las críticas en PP y Vox
Decisiones controvertidas tras tragedias en el sector
Este martes, Adif anunció la reducción de la velocidad en el trayecto Madrid-Barcelona a 160 km/h en un contexto ya hirviente tras dos accidentes mortales en menos de 48 horas. Esta medida, presentada como «preventiva», llega tras el trágico accidente de Adamuz y ha generado un clima de tensión política.
Reacciones de la oposición
La decisión de limitar la velocidad hizo estallar las alarmas en el PP y en Vox. El partido liderado por Alberto Núñez Feijóo rompió la tregua política de tres días decretada por luto oficial, demandando explicaciones al Gobierno de Pedro Sánchez. Juan Bravo, vicesecretario del PP, criticó la falta de previsión del Gobierno, preguntándose por qué se toman estas decisiones tras la muerte de los maquinistas en vez de antes.
Vox alza la voz
Santiago Abascal, presidente de Vox, tildó la medida de «autoinculpatoria» para el Ejecutivo, subrayando que «la corrupción mata». En un foro empresarial, continuó señalando que esta nueva tragedia es un reflejo del descontrol gubernamental. Su partido ya ha solicitado la comparecencia del ministro Óscar Puente en el Congreso para dar explicaciones.
Cuestionamientos a la gestión del Gobierno
Las críticas se centran en la falta de claridad sobre el estado de las vías y su mantenimiento, sugiriendo que el Gobierno podría estar ocultando información clave. Preguntas como «¿Por qué no se redujo la velocidad antes de las muertes?» resuenan en la oposición, que exige una respuesta contundente ante las contradicciones en la comunicación gubernamental.



