
Clamor por un congreso extraordinario
La reciente elección en Castilla y León ha desatado una crisis interna en Vox, con exmiembros reclamando un congreso extraordinario para disputar el liderazgo de Santiago Abascal. Iván Espinosa, figura destacada del movimiento disidente, argumenta que el partido necesita ser más transparente y fuerte para ser una alternativa de gobierno efectiva.
Reacción contundente de la cúpula
En respuesta, la dirección de Vox ha criticado a los disidentes, alegando que su postura no tiene sentido y acusándolos de ser utilizados por el PP para dividir al partido. El portavoz en las Cortes Valencianas, José María Llanos, recordó que el proyecto de Vox es anterior a ellos y sigue creciendo, desestimando las críticas como meras declaraciones de «desagradecidos».
Un eco de crisis anteriores
Esta disputa no es nueva; se asemeja a la crisis de 2020 que resultó en la salida de figuras como Macarena Olona. A pesar de una actualidad poderosa en las encuestas, la presión interna podría tener repercusiones en las próximas elecciones andaluzas.



