Controversia arbitral empaña empate del Celta frente al Lyon en Europa League
El técnico Claudio Giráldez cuestiona la actuación del colegiado belga Erik Lambrechts
El Celta de Vigo logró un empate con sabor agridulce ante el Olympique de Lyon en Balaídos, jugando más de media hora con un futbolista menos tras la expulsión de Borja Iglesias. Claudio Giráldez, técnico celeste, destacó el esfuerzo de su equipo pero mostró su frontal desconfianza hacia la gestión arbitral, calificándola de «extraña» y poco convincente. La roja a Iglesias condicionó el partido, y la explicación del árbitro sobre la segunda amarilla cambió minutos después, lo que aumentó las sospechas y la polémica.

Defensa férrea del club vigués ante un rival superior
A pesar de reconocer la superioridad del Lyon, líder del grupo y con un talento incontestable, Giráldez mantiene viva la esperanza para el encuentro de vuelta. Considera que su equipo ha competido bien y espera un partido más completo en Francia, lanzando un mensaje de resistencia: «Que nos tengan que matar para poder eliminarnos».
La sombra de la arbitrariedad y posibles debilidades tácticas
Más allá de la actuación arbitral, se revelaron problemas en el planteamiento, como la gastroenteritis de Rueda y la expulsión prematura que dejó al Celta en inferioridad. La incertidumbre arbitral añade un factor más a la tradicional polémica que rodea a los árbitros europeos, que en ocasiones parecen favorecer con decisiones poco transparentes. Este episodio alimenta el debate sobre la necesidad de mayor transparencia y control en arbitrajes internacionales que afectan directamente a clubes españoles, a la vez que pone en cuestión las capacidades reales de ciertos equipos frente a la presión externa.



