La selección cafetera volverá a pisar uno de los templos sagrados del fútbol mundial en un estreno cargado de simbolismo, historia y presión competitiva.

La Selección Colombia disputará su primer partido del Mundial 2026 el 17 de junio en el legendario Estadio Azteca, ubicado en la Ciudad de México, enfrentándose a Selección de Uzbekistán.
Un debut mundialista con peso histórico
El escenario no es uno cualquiera. El Estadio Azteca es uno de los recintos más emblemáticos del fútbol mundial, sede de finales históricas y símbolo del poder futbolístico americano. Para Colombia, debutar allí supone una oportunidad única para enviar un mensaje claro desde el primer partido en un Mundial que será el más grande de la historia.
El choque inaugural se enmarca dentro de la Copa Mundial de la FIFA 2026, la primera edición con 48 selecciones, un formato que eleva la exigencia y reduce el margen de error desde el inicio.
Colombia, obligada a responder desde el primer día
El enfrentamiento ante Uzbekistán, en teoría uno de los rivales más asequibles del grupo, no admite relajaciones. En un Mundial ampliado, cada punto cuenta, y una mala lectura del debut puede condicionar todo el torneo.
La selección colombiana llega con la presión de confirmar su crecimiento competitivo y dejar atrás los errores de ciclos anteriores. El contexto, el rival y el escenario obligan a un inicio sólido, sin concesiones.
Ciudad de México, factor ambiental y psicológico
Jugar en la capital mexicana añade un componente extra: altitud, presión ambiental y un estadio históricamente intimidante. No todos los equipos saben manejar ese contexto, y Colombia deberá demostrar madurez táctica y mental.
El Azteca no perdona improvisaciones. Aquí se forjan las gestas o se derrumban los proyectos.
Un Mundial que no espera a nadie
Con un calendario comprimido y grupos más competitivos, el Mundial 2026 exige resultados inmediatos. Colombia sabe que el debut marcará el tono de su participación, tanto a nivel deportivo como anímico.
¿Será el Estadio Azteca el escenario del despegue definitivo de Colombia o un recordatorio de lo implacable que es un Mundial sin margen para el error?



