
La caída de Lukovic en Las Palmas: ¿decisión acertada o error estratégico?
El declive del delantero serbio en el equipo canario
El reciente 4-1 sufrido por Las Palmas en Santander dejó al descubierto las debilidades del equipo canario para competir fuera de casa. En medio de esta crisis, destaca la preocupante pérdida de protagonismo de Milos Lukovic, delantero serbio de solo 20 años, que llegó cedido por el Estrasburgo el pasado verano. Lukovic, quien fue titular indiscutible en las primeras jornadas, acumula 1 173 minutos jugados, con apenas cuatro goles en 17 partidos.
Un equipo en transformación y decisiones cuestionables
La marcha gradual de Lukovic a un papel secundario se ha intensificado tras la irrupción de jugadores como Jesé, cuya efectividad ha desplazado al joven delantero. Además, la llegada de refuerzos como Iker Bravo, fichado recientemente y puesto en el once tras solo tres entrenamientos, y Taishei Miyashiro, proyecta una competencia aún más dura en la plantilla insular. Esta situación plantea dudas sobre la coherencia y planificación del cuerpo técnico de Luis García, quien justifica cambios con problemas extradeportivos, pero ignora la necesidad de estabilidad en un ataque que carece de producción sólida.
Más allá del fútbol: un reflejo de la España actual
La gestión en Las Palmas ejemplifica la precariedad y falta de visión estratégica que afecta también a sectores más amplios en España. La incertidumbre sobre la continuidad de Lukovic y la dependencia de fichajes jóvenes sin integración real reflejan un modelo improvisado que puede terminar generando más perjuicios que beneficios. En una época donde la sustitución constante y la falta de respaldo a proyectos a medio plazo dominan, el caso de Lukovic se vuelve símbolo de una política deportiva y social vacilante.



