La adiestradora alemana Katharina Marioth explicó qué razas de perros no adoptaría personalmente y por qué. Según señala, su decisión no responde a que sean “malas razas”, sino a que sus necesidades específicas no encajan con su estilo de vida.

“Cada raza tiene su encanto y sus desafíos. Pero no todas son adecuadas para todas las personas”, afirma.
Border Collie y pastor australiano: energía sin límites
El Border Collie y el Pastor australiano fueron criados para el trabajo con ovejas y poseen una capacidad de aprendizaje y energía extraordinarias.
Sin embargo, Marioth explica que:
- Necesitan actividad mental y física constante.
- Pueden desarrollar conductas problemáticas si se frustran.
- Tienden a “pastorear” personas u otros animales.
- Les cuesta desconectarse si no se les enseña a relajarse.
“No tengo una granja ni puedo dedicar todo el día a un trabajo altamente especializado con un perro”, señala la entrenadora.
Perros guardianes de ganado: independencia extrema
Entre ellos menciona al Kangal, el Kuvasz y el Perro de Montaña de los Pirineos.
Estas razas fueron desarrolladas para proteger rebaños frente a depredadores y se caracterizan por:
- Fuerte instinto territorial
- Gran independencia
- Desconfianza natural hacia extraños
En entornos urbanos o suburbanos pueden resultar difíciles de manejar, especialmente para dueños sin experiencia.
Chihuahua y “taza de té”: pequeños pero complejos
El Chihuahua y las versiones conocidas como “taza de té” tampoco están en su lista.
Aunque muchas personas creen que son fáciles de cuidar, Marioth advierte:
- Suelen tener personalidades fuertes y demandantes.
- Las líneas “miniatura extrema” pueden presentar problemas de salud (fracturas, malformaciones, problemas dentales).
- Con frecuencia no se les educa con la misma seriedad que a perros grandes.
“La falta de límites claros puede generar ladridos excesivos, inseguridad o incluso agresividad”, explica.
Bulldog Inglés y Pug: el peso de la braquicefalia
Marioth reconoce que el Bulldog Inglés y el Pug tienen un carácter encantador, pero sus problemas de salud la alejan de la idea de convivir con uno.
Estas razas braquicéfalas (de hocico corto) suelen padecer:
- Problemas respiratorios
- Enfermedades oculares
- Dificultades ortopédicas
- Intolerancia al ejercicio
“Quiero un perro que pueda correr y jugar sin jadear tras pocos metros”, afirma.
Braco Alemán de Pelo Duro: un atleta de alto rendimiento
El Braco Alemán de Pelo Duro es un perro de caza extremadamente trabajador y versátil.
Sin embargo:
- Necesita tareas exigentes de forma regular.
- Puede aburrirse con facilidad sin actividad especializada.
- Requiere una guía firme y experiencia.
“Como no soy cazadora activa, no sería justo para el perro”, concluye.
El mensaje clave: el perro adecuado para la vida adecuada
Más allá de las razas específicas, Marioth subraya que la elección debe basarse en:
- Nivel de actividad real del dueño
- Experiencia previa
- Espacio disponible
- Tiempo diario para entrenamiento
- Capacidad económica para cuidados veterinarios
“No se trata de cuál es la raza más bonita o popular, sino de cuál encaja realmente contigo”, resume.
La entrenadora insiste en que muchas dificultades de convivencia surgen no por culpa del perro, sino por una elección poco informada.



