
Receta familiar nutritiva, jugosa y baja en grasa
Estas albóndigas de pavo con salsa de tomate suave son un plato fácil, rápido y nutritivo para toda la familia. Son bajas en grasa, ricas en proteína magra y su salsa dulce y ligera las hace irresistibles para niños y adultos. Funcionan porque combinan carne magra con una salsa simple que potencia sabor sin añadir calorías innecesarias. Perfectas para acompañar con arroz, puré o pasta, y se pueden congelar y recalentar sin perder jugosidad.
Al buscar recetas familiares, a veces lo más sencillo es lo más efectivo. Estas albóndigas de pavo cumplen con ese objetivo: nutritivas, sabrosas y listas en menos de 40 minutos. Su textura jugosa y la suavidad de la salsa las hacen un recurso confiable para comidas diarias sin complicaciones.
Ficha técnica de Albóndigas de Pavo con Salsa Suave de Tomate
- Tiempo de preparación: 15 minutos
- Tiempo de cocción: 20 minutos
- Tiempo total: 35 minutos
- Porciones: 4
- Nivel de dificultad: Fácil
- Aporte energético: aprox. 250 kcal por ración
Ingredientes
Para las albóndigas
- 400 g de pavo picado
- 1 huevo
- 2 cucharadas de pan rallado
- 1 diente de ajo muy picado
- Sal suave
Para la salsa
- 300 g de tomate triturado
- 1 cucharadita de azúcar
- Sal al gusto
- 1 cucharadita de aceite de oliva
Elaboración paso a paso
- Mezcla el pavo, huevo, pan rallado, ajo y sal hasta integrar bien los ingredientes.
- Forma albóndigas pequeñas y uniformes con las manos ligeramente húmedas.
- En una sartén con el aceite, dora las albóndigas a fuego medio hasta que estén cocidas por dentro.
- Añade el tomate triturado, el azúcar y la sal; cocina a fuego lento 15 minutos hasta que la salsa espese y los sabores se integren.
- Sirve inmediatamente acompañadas de arroz, puré o pasta.
Consejos del chef
- Añade zanahoria o calabacín rallado a la mezcla de albóndigas para aumentar fibra y vitaminas.
- No mezcles demasiado la carne: solo hasta integrar ingredientes para mantener jugosidad.
- Para una salsa más aromática, incorpora hierbas frescas como albahaca o tomillo al final.
Errores comunes y cómo evitarlos
- Albóndigas secas: cocina a fuego medio-bajo y no excedas el tiempo de dorado.
- Salsa ácida: un toque de azúcar neutraliza la acidez del tomate.
- Albóndigas desarmadas: usa huevo y pan rallado para que se mantengan firmes.
¿Se puede preparar con antelación?
Sí, se pueden congelar crudas o cocidas; recalentar suavemente en sartén o microondas sin resecar.
Variante saludable
- Sustituye el pan rallado por avena molida para aumentar fibra y reducir gluten.
- Omite el azúcar en la salsa y añade zanahoria rallada para suavizar la acidez naturalmente.
- Acompaña con quinoa o arroz integral en lugar de arroz blanco para un plato más nutritivo.
Estas albóndigas de pavo con salsa suave de tomate combinan practicidad, sabor y nutrición en un solo plato. Son una opción confiable para comidas familiares, adaptables a dietas equilibradas y fáciles de preparar, convirtiéndose en un básico de cocina diaria.



