
Agricultores levantan bloqueos en Irún y Tarragona
Aflojan en puntos clave, pero la guerra contra Mercosur sigue
Tras un fin de semana de cortes, los agricultores han empezado a levantar algunos bloqueos este lunes, sin renunciar al pulso contra el acuerdo comercial de la Unión Europea con Mercosur. La frontera de la AP-8 en Biriatou (Francia) con Irún reabrió al paso de camiones a las 6:45, mientras que los manifestantes que cortaban el acceso principal al Puerto de Tarragona por la A-27 han pactado una pausa temporal.
La protesta, lejos de desinflarse, se redistribuye: en Girona se ha cortado la AP-7 entre Borrassà y Vilademuls, y la C-16 entre Berga y Casserres. En Ourense (Galicia), ganaderos y agricultores mantienen desde primera hora del domingo un corte con tractores en la A-52 en Trasmiras.
Retenciones en la AP-8 y nuevos movimientos en la A-1
El corte de los agricultores franceses en el paso fronterizo de Biriatou llegó a provocar retenciones de hasta casi cinco kilómetros en la AP-8, según el reporte de las 9:30 del lunes. El Departamento vasco de Seguridad informó de que los camiones ocupaban el carril derecho y el tráfico avanzaba muy lento, afectando también a la N-121.
En paralelo, la asociación Ataca (agricultores alaveses y de Treviño) prevé ocupar desde primera hora de este lunes con tractores el carril derecho de la A-1 en ambos sentidos, a la altura de San Román de San Millán, también contra el acuerdo con Mercosur.
Illa, el Govern y la promesa de ‘cláusulas espejo’: ¿papel mojado?
Los representantes de Revolta Pagesa han anunciado una reunión este lunes por la tarde con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Para los agricultores catalanes, este encuentro es una ‘garantía’ del compromiso del Govern tras el respaldo expresado por el conseller de Agricultura, Óscar Ordeig, que anunció una reunión extraordinaria esta semana con todas las organizaciones agrarias para fijar una posición común ante el Gobierno central y la UE.
Ordeig aseguró que defenderá cláusulas de salvaguarda y cláusulas espejo en el acuerdo con Mercosur, además de un fondo económico para los sectores afectados y una PAC con el ‘máximo de recursos’. Pero el trasfondo político es evidente: Bruselas empuja acuerdos de libre comercio y luego promete ‘protección’ a los productores europeos cuando el daño ya está en marcha. El campo denuncia que se le exige competir con reglas ambientales y laborales más duras, mientras se abre la puerta a importaciones que no siempre responden al mismo listón.
La movilización de Revolta Pagesa cumplió su cuarta noche en el acceso al Puerto de Tarragona, bloqueado desde el jueves por la mañana. El domingo, la protesta se trasladó al centro de Tarragona con una marcha lenta de tractores.



