Impacto de la normativa europea en el campo español

Los agricultores españoles están al borde de la desesperación debido a las exigencias medioambientales de la Unión Europea, que los deja con una mano atada a la hora de combatir plagas en cultivos clave como el tomate y el plátano. La organización Unión de Uniones ha instado al Ministerio de Agricultura a que autorice, de forma excepcional, el uso de fitosanitarios eficaces para salvaguardar sus cosechas frente a una crisis que ya clama al cielo.
Urgente respuesta gubernamental requerida
En un comunicado, la asociación agraria denuncia que la falta de acción del Gobierno ante un problema tan apremiante pone en riesgo la viabilidad de cientos de explotaciones. Además, recalcan que el artículo 53 del Reglamento (CE) 1107/2009 permite autorizaciones excepcionales ante riesgos incontrolables, pero en España parece que falta voluntad política para aplicar dicha normativa en defensa del sector agrícola.
La indignación se eleva cuando se compara el trato al agricultor español con las ventajas que disfrutan productores en Marruecos, donde los estándares son considerablemente más laxos. A su vez, Italia y Francia ya han tomado medidas para proteger a sus agricultores, concediendo exenciones que permiten el uso de fitosanitarios prohibidos en la UE, revelando una doble moral que favorece a los mercados extranjeros en detrimento del sector nacional.
Los productores de Canarias también han elevado la voz, advirtiendo sobre el aumento de plagas en cultivos vitales como el plátano y el aguacate, provocando pérdidas millonarias. Con cada día que pasa, es evidente que sin herramientas adecuadas, los agricultores son condenados a competir en condiciones desiguales.
La competencia no es el problema, pero los productores españoles exigen que se les permita competir en igualdad de condiciones y bajo las mismas normas que los agricultores de terceros países. La situación actual no es una transición ecológica, sino un castigo sistemático al productor nacional.



