La petrolera española Repsol y la italiana Eni reforzarán su presencia en Venezuela tras firmar un acuerdo estratégico con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, asegurando suministro nacional y exportaciones.

Venezuela fortalece su sector energético con inversión europea
Caracas, 13 de marzo de 2026 – En un movimiento que pone en evidencia la apertura de Venezuela a la inversión extranjera seria, la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, firmó este jueves un acuerdo con Repsol y Eni para garantizar el suministro de gas en el país.
Durante una transmisión en Venezolana de Televisión (VTV), Rodríguez destacó que estas compañías “no le dieron la espalda al pueblo venezolano” y que permanecieron activas en “los momentos más duros” de la crisis energética. El convenio incluye la explotación del campo Cardón IV, uno de los mayores reservorios de gas de Latinoamérica, con una producción actual de 580 millones de pies cúbicos diarios.
El acuerdo permitirá asegurar el abastecimiento de gas para consumo doméstico y desarrollo industrial, además de habilitar la exportación hacia mercados internacionales, un paso estratégico para la recuperación económica de Venezuela.
Participantes y compromisos del acuerdo
La firma contó con la participación de la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, autoridades de PDVSA, y los representantes de Repsol y Eni, encabezados por Gonzalo Antonio Carrillo Recalde. Según el canal estatal, Repsol planea ampliar inversiones y expandir su capacidad productiva con PDVSA dentro del plan estratégico 2026-2028.
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, confirmó que la empresa está lista para invertir con fuerza en Venezuela, restaurando operaciones petroleras, modernizando instalaciones y multiplicando por tres la producción de crudo hasta 135 000 barriles diarios. Imaz ya había participado en una reunión en la Casa Blanca con Donald Trump, subrayando la disposición de la compañía española a mantener compromisos sólidos en el país sudamericano.
Contexto económico y legal
El acuerdo se produce tras la reforma de la Ley de Hidrocarburos aprobada en enero por el Parlamento venezolano controlado por el chavismo, impulsada por Rodríguez para incentivar la inversión extranjera y estabilizar el sector energético. Esta medida busca atraer capital internacional en medio de sanciones y bloqueos financieros que han afectado históricamente a la nación.
Analistas internacionales consideran que la acción de Repsol y Eni demuestra que incluso bajo presión geopolítica, las empresas europeas pueden ser socios estratégicos en sectores críticos, garantizando suministro y generación de divisas.
¿Estamos ante una nueva era de recuperación energética en Venezuela o un riesgo estratégico para empresas extranjeras en un país históricamente inestable?



