El crecimiento electoral de Vox vuelve a situarse en el centro del debate político nacional. Mientras el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, rechaza cualquier responsabilidad en su auge, el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, opta por evitar un enfrentamiento frontal.

La pregunta que recorre la política española es directa: ¿qué factores están alimentando el ascenso de Vox?
Sánchez: el “cordón sanitario” como estrategia
Desde el Ejecutivo se insiste en que el avance de Vox responde a una ola internacional de populismo y radicalización, no a decisiones del Gobierno. Sánchez mantiene el discurso del “cordón sanitario” y advierte del riesgo de normalizar determinadas posiciones.
Sin embargo, la oposición sostiene que algunas políticas del Ejecutivo —en materia territorial, fiscal o migratoria— han servido de catalizador para movilizar a votantes descontentos.
Feijóo: equilibrio complejo
El líder del Partido Popular enfrenta un dilema estratégico. Necesita diferenciarse de Vox sin alienar a votantes que comparten parte de su electorado.
Feijóo evita personalizar el debate y centra su discurso en la gestión económica y la estabilidad institucional. No obstante, su ambigüedad es interpretada por algunos analistas como una forma de no confrontar directamente el espacio ideológico conservador.
Factores que explican el crecimiento
El auge de Vox no puede reducirse a una sola causa. Entre los factores más señalados se encuentran:
- Descontento con la gestión del Gobierno central.
- Debate sobre inmigración y seguridad.
- Cuestión territorial y pactos con partidos independentistas.
- Polarización creciente en el Congreso.
En este contexto, Vox capitaliza un discurso de orden, soberanía y crítica frontal al establishment político.
Más allá de los líderes
El crecimiento de Vox también refleja un fenómeno más amplio: la transformación del mapa político español tras la fragmentación del bipartidismo tradicional.
La cuestión de fondo no es solo quién tiene la culpa, sino qué está cambiando en la sociedad española para que una parte significativa del electorado busque alternativas más contundentes.
La pregunta queda abierta:
¿Es el auge de Vox consecuencia de errores del Gobierno, de la estrategia del PP o de un cambio estructural en el electorado?



