
Kiko Rivera y la tensa separación de Irene Rosales
Un conflicto que se agrava entre la expareja
La cordialidad que caracterizaba a Kiko Rivera e Irene Rosales tras su separación en agosto de 2025 se ha mantenido sólo en la superficie. Recientemente, trascendió que la expareja protagonizó una fuerte discusión telefónica. Kiko solicitó a Irene que permitiera a su actual novia, Lola García, recoger a sus hijas del colegio, a lo que Irene se negó rotundamente, amenazando con tomar medidas legales.
Un reencuentro incómodo
A pesar de que en diciembre compartieron el cumpleaños de su hija Ana, la comunicación entre ellos se ha deteriorado drásticamente. Durante el último encuentro para recoger a su hija Carlota, Kiko mostró un intento de acercarse a Irene, pidiéndole que se quedara en el coche mientras él recogía a la niña. Sin embargo, su novia, Lola, permaneció en el vehículo visiblemente incómoda ante la mirada de los medios.
Tensión en el aire
No cabe duda de que la aparición de Lola ha traído consigo una nueva ola de tensión entre Kiko e Irene, evidenciando que su separación no es tan pacífica como intentan vender. Esta situación plantea interrogantes sobre el futuro de la relación y la crianza compartida de sus hijas en un ambiente cada vez más complicado.



