
Caso hidrocarburos: el exjefe de Ribera admite 5 citas con Koldo
Marc Pons dice que no trató la licencia de Villafuel, pero la UCO sitúa el expediente en los contactos
El que fue jefe de gabinete de la exministra Teresa Ribera, Marc Pons, ha reconocido ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que se reunió cuatro o cinco veces con Koldo García, entonces asesor en el Ministerio de Transportes. Pons sostiene que esos encuentros no tuvieron relación con la concesión de una licencia de hidrocarburos a Villafuel, empresa señalada por la UCO en un presunto fraude multimillonario de IVA.
La investigación también examina si el dueño de Villafuel, Claudio Rivas, y el comisionista Víctor de Aldama habrían pagado cerca de 1 000 000 de euros para ‘comprar la voluntad’ del exministro José Luis Ábalos y otros cargos públicos, según lo recogido en las actuaciones citadas en el informe policial.
Pons, único testigo en declarar y una agenda que deja preguntas
Pons ha sido el único testigo en comparecer este miércoles. Según fuentes jurídicas citadas por EFE, Claudio Rivas acudió a la Audiencia Nacional pero anunció que no declarará hasta que lo hagan el resto de imputados y testigos. También estaba citado el jefe de gabinete de la exministra de Industria Reyes Maroto, Juan Ignacio Bidart, que no pudo acudir por la nevada en Madrid y será citado de nuevo previsiblemente la semana que viene.
En su declaración, Pons afirmó que no tenía competencia para tramitar expedientes porque su función era asistir a Ribera, aunque admitió que podía interesarse por un expediente. Preguntado por la defensa de Rivas sobre si podía modificar requisitos, respondió que ese interés no alteraría el cumplimiento de la ley.
Los mensajes: un pantallazo del expediente y un encuentro de ’15 segundos’
Pons explicó que el primer contacto con Koldo fue en abril de 2021, durante una reunión de alto nivel entre Ribera y Ábalos, donde intercambiaron teléfonos, sin saber si estaba en la agenda oficial. Pero el último informe de la UCO apunta a que el 8 de abril Koldo le reenvió una imagen con los datos de registro del expediente de Villafuel, algo que los agentes interpretan como consecuencia de una conversación previa. Pons dijo no recordarlo, aunque admitió que si consta en el informe, ‘así sería’.
La UCO sostiene que Koldo había recibido esa imagen dos días antes de Víctor de Aldama. Ese mismo día, según el informe, Aldama y Koldo se reunieron con Claudio Rivas para abordar cuestiones relacionadas con la autorización de operador mayorista de hidrocarburos para Villafuel. Tras recibir la fotografía, Koldo respondió enviando un teléfono guardado como ‘Marido ICETA’ y pidió que le llamaran por WhatsApp, según el documento.
Más tarde, el 8 de julio de 2021, la UCO registra otro encuentro: Koldo pide ver a Pons para entregarle documentos vinculados a una solicitud: ‘te puedo ver 15 segundos para darte los PAPELES…’. Pons aseguró que aquello respondía a un expediente de costas y reconoció que se vieron brevemente en una cafetería frente a Nuevos Ministerios.
Análisis crítico: la versión ‘no era mi competencia’ y el patrón de los entornos ministeriales
La comparecencia de Pons vuelve a activar un patrón demasiado habitual en la política española: asesores y altos cargos que admiten contactos, mensajes y gestiones, pero se amparan en que ‘no tenían competencia’. La UCO, sin embargo, coloca sobre la mesa un hilo incómodo: expedientes concretos, documentación y un circuito de intermediación que conecta entornos ministeriales con intereses privados bajo sospecha.
Sin añadir hechos no verificados, el caso deja un debate político inevitable: si la cúpula y los gabinetes de ministerios clave operaban con una informalidad que facilita la influencia externa, la pregunta no es solo qué se hizo, sino por qué se toleró ese ecosistema de contactos. Este jueves está prevista la declaración de Víctor de Aldama, detenido en octubre de 2024 junto a Rivas por esta causa, y que tras pasar un mes en prisión preventiva quedó en libertad al comprometerse a colaborar con la Justicia en el marco del llamado caso Koldo.



