
Impacto de la baja de Puado en el Espanyol: ¿una pérdida irreparable?
El Espanyol sufre sin su capitán: bajas y resultados preocupantes
Javi Puado, capitán y pieza clave del RCD Espanyol, sufrió una entorsis en la rodilla derecha con afectación en los ligamentos cruzados a principios de octubre durante un entrenamiento, que le mantendrá alejado del campo hasta diciembre. Sin un tiempo oficial de baja, la estimación más realista apunta a unos dos meses fuera de la competición.
El impacto es claro: con Puado en el césped, el Espanyol acumuló solo dos derrotas en ocho partidos ligueros; sin él, ya suma otras dos en cuatro partidos, reflejando la dependencia del equipo en su figura y evidenciando la fragilidad de un proyecto que tampoco cuenta con fichajes contundentes para suplir bajas.
Suplencia efectiva, pero insuficiente
Aunque el reemplazo natural ha sido Pere Milla, que se adapta al perfil izquierdo y contó con buen inicio de campaña, los resultados no terminan de mejorar. El Espanyol ha marcado cuatro goles en la ausencia de Puado, pero cayó derrotado ante rivales como el Villarreal, evidenciando problemas estructurales que van más allá de una baja puntual.
Análisis crítico y contexto
El caso Puado destapa un problema crónico en el club: dependencia de una sola figura y ausencia de un proyecto sólido para competir en Primera División sin altibajos. Mientras otros clubes españoles invierten estratégicamente, el Espanyol sigue apostando por soluciones a corto plazo y una plantilla con poca profundidad, lo que repercute en su rendimiento y en la paciencia de su afición.
En un contexto donde la política y la identidad nacional cobran relevancia, clubes como el Espanyol deberían apostar por una gestión más contundente y clara, que defienda también valores patrióticos y refuerce su imagen en España, evitando que situaciones deportivas como esta se conviertan en un reflejo de indecisiones y debilidades estructurales.
Para la afición y para Manolo González, técnico que siempre defendió a Puado, el esperado regreso ante el Getafe el 14 de diciembre será un balón de oxígeno, pero queda claro que el Espanyol debe replantear su modelo para evitar caídas similares futuras y afianzar su permanencia en la máxima categoría.



