El esperado Reglamento de Programas de Facturación (Verifactu), diseñado para reforzar la lucha contra el fraude fiscal, ha sufrido un aplazamiento que otorga a las pymes y autónomos un año adicional para adaptar sus sistemas de facturación. No obstante, la Agencia Tributaria ha incrementado en un 20 % sus actuaciones de control sobre los programas de contabilidad que permiten manipular ingresos o llevar “contabilidades paralelas”, lo que eleva la vigilancia fiscal sobre los negocios.

Verifactu: adaptación retrasada hasta 2027
La entrada en vigor del Reglamento Verifactu, que complemente lo ya establecido en la Ley Antifraude de 2021, se ha pospuesto para 2027, con el objetivo de dar más margen a autónomos y pymes para que adapten sus programas de facturación a los nuevos requisitos técnicos.
La normativa busca eliminar el uso de programas de “doble uso”, que podrían permitir la manipulación de facturas o ventas ocultas, dificultando así la labor de inspección tributaria y facilitando la evasión fiscal.
Más controles, más sanciones
Aunque el reglamento aún no está vigente, la Agencia Tributaria ha intensificado sus actuaciones para detectar fraude: según el informe de Principales Resultados de la Agencia Tributaria de 2024, las inspecciones relacionadas con el análisis de software de doble uso aumentaron un 20 % en el último año.
El resultado de estas actuaciones ha sido:
- Regularizaciones y sanciones por programas de facturación que ascienden a 140 millones de euros.
La Unidad de Auditoría Informática (UAI) ha jugado un papel importante en estas investigaciones, concentrándose en detectar discrepancias entre ventas, compras y movimientos contables que no concuerdan con lo declarado.
¿Qué es un programa de “doble uso”?
El secretario general de Gestha (sindicatos de Hacienda), José María Mollinedo, explica que un software de contabilidad de doble uso es aquel que permite llevar más de una contabilidad simultánea, ocultando partes de la realidad económica de la empresa.
Aunque su comercialización está prohibida, estos programas pueden seguir utilizándose de forma ilegal, lo que ha llevado a las autoridades a reforzar las inspecciones incluso antes de que Verifactu entre en vigor.
Requisitos de la Ley Antifraude y Verifactu
La normativa establece una serie de exigencias para los programas de facturación que deberán cumplir los negocios:
- Certificación y homologación del software.
- Garantizar integridad, conservación, trazabilidad y legibilidad de los registros.
- Impide llevar contabilidades paralelas o registros ocultos.
Cuando entre en vigor Verifactu, las inspecciones podrán ser aún más detalladas y personalizadas para verificar que los sistemas cumplen con estos criterios.
Sanciones vigentes y futuras
Actualmente, el uso y tenencia de software de doble uso se sanciona de acuerdo con el artículo 191 de la Ley General Tributaria, con la sanción correspondiente sobre lo dejado de ingresar más el recargo establecido.
Una vez en vigor el reglamento:
- Fabricantes y comercializadores de programas prohibidos podrán enfrentar sanciones de hasta 150 000 €.
- Usuarios o propietarios de estos sistemas podrían ser sancionados con hasta 50 000 € por año en que se detecte su uso indebido.
Cómo detecta Hacienda programas fraudulentos
La Agencia Tributaria puede iniciar investigaciones cuando detecta:
- Pagos en metálico o movimientos no trazables frente a ingresos declarados.
- Discrepancias entre ventas, compras y operaciones registradas.
- Indicadores de doble contabilidad a través del análisis de software.
Conclusión: mayor tiempo para adaptarse, pero más vigilancia
El retraso del reglamento Verifactu ofrece un respiro temporal a autónomos y pymes para adaptar sus sistemas contables. Sin embargo, la intensificación de las actuaciones de Hacienda pone de manifiesto que el control fiscal sobre los programas de facturación se ha endurecido, y que se avecinan sanciones más severas una vez que la normativa entre en vigor.



