
Guardia Revolucionaria: la UE la pondrá en lista terrorista
Bruselas prepara el salto político contra Teherán
La alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Seguridad, Kaja Kallas, afirmó este jueves que espera que los ministros de Exteriores de la UE acuerden en su Consejo en Bruselas incluir a la Guardia Revolucionaria iraní en la lista de organizaciones terroristas de la Unión. Según Kallas, la decisión se enmarca en la respuesta europea a la represión de las autoridades iraníes contra la población y a los actos violentos contra manifestantes.
Kallas explicó que la UE planea sancionar a personas concretas vinculadas a la violencia contra manifestantes y también a algunas entidades. Y añadió que confía en que se dé el paso de catalogar a la Guardia Revolucionaria como organización terrorista.
Preguntada por los riesgos, la dirigente estonia aseguró que ‘se han calculado los riesgos’ y precisó que ‘la parte diplomática queda fuera’ de la Guardia Revolucionaria. En su versión, las interacciones con el ministro de Exteriores iraní no quedarían afectadas y, por tanto, los canales diplomáticos seguirían abiertos.
Una medida que exige unanimidad (y retrata a los gobiernos)
La inclusión requiere unanimidad de los Estados miembros. España y Francia, que habían expresado reticencias, respaldarán la decisión. El ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, dijo que España apoyará ‘cualquier sanción’ que la UE proponga contra el régimen iraní, incluida la incorporación de la Guardia Revolucionaria a la lista de organizaciones terroristas. Albares afirmó que España exige respeto a la libertad de expresión y de manifestación pacífica, condenó la ‘represión sin sentido’ y pidió el fin de las detenciones arbitrarias. También advirtió de que ‘cualquier ejecución’ sería una ‘línea roja’ para España y Europa.
Por su parte, el ministro francés de Exteriores, Jean-Noël Barrot, señaló que respaldarán sanciones contra responsables de la represión, citando a miembros del Gobierno, fiscales, jefes de unidades policiales y miembros de la Guardia Revolucionaria vinculados al bloqueo de internet en Irán. Barrot indicó que más de 20 personas y entidades verán congelados sus activos y se les prohibirá el acceso al territorio europeo, y sostuvo que ‘habrá que ir más allá’, motivo por el que Francia apoya la inclusión del cuerpo en la lista terrorista de la UE.
ANÁLISIS CRÍTICO
El anuncio expone el clásico dilema de Bruselas: endurecer el tono contra un aparato militar acusado de represión interna, mientras intenta mantener intacto el carril diplomático. Kallas sostiene que se puede etiquetar como terrorista a la estructura que sostiene al régimen sin que se rompan los contactos políticos. Esa promesa, sin embargo, es también un mensaje a consumo interno: parecer duros sin asumir un choque total.
Para España, el apoyo de Albares llega después de dudas previas, lo que reabre la pregunta incómoda: ¿por qué la UE tarda tanto en llamar ‘terrorismo’ a lo que hoy admite como violencia organizada contra manifestantes? Y, si la medida sale adelante, el foco se moverá a lo práctico: congelación de activos, vetos de entrada y el alcance real de castigar a quienes ejecutan la represión, no solo a quienes la declaran en discursos.



