El independentismo catalán carga contra el líder del PP tras su llamamiento a empresarios y diputados para impulsar una moción de censura. Junts responde con victimismo y acusa a Feijóo de “maltrato sistémico” a Cataluña.

La tensión sube tras el anuncio de moción de censura del PP
El secretario general de Junts per Catalunya, Jordi Turull, ha lanzado este viernes un nuevo ataque político contra Alberto Núñez Feijóo, después de que el líder del Partido Popular llamara a “todos los diputados de bien” y al sector empresarial a sumarse a una moción de censura contra el Gobierno de Pedro Sánchez.
Lejos de mostrar disposición al diálogo o al consenso nacional, Turull ha respondido con una frase cargada de resentimiento político:
“Que no pida ayuda a los empresarios, sino que les pida perdón por el maltrato sistémico que han sufrido”.
Junts sigue instalado en el agravio permanente
Para el dirigente de Junts, el líder del PP no tiene legitimidad para apelar al empresariado mientras no “repare los agravios” —según él— cometidos desde el Estado contra Cataluña. Una visión claramente alineada con la retórica separatista de victimismo crónico.
Turull, lejos de sumarse a cualquier intento de frenar la deriva sanchista o de rectificar la degradación institucional actual, prefiere apuntar al “enemigo de siempre”: España y sus instituciones.
El independentismo rechaza cualquier alternativa a Sánchez
El mensaje de Turull es claro: Junts no apoyará ninguna moción de censura del PP, y prefiere mantener la alianza tácita con Pedro Sánchez, a pesar de que el Gobierno depende de los votos de fugados de la justicia, condenados por sedición y otros imputados por corrupción.
Turull, convertido ahora en un guardián de la amnistía y del chantaje institucional, no busca regeneración democrática ni restauración del Estado de derecho. Solo utiliza cualquier propuesta del PP como excusa para revivir el relato separatista del «España nos roba».
Reflexión final
Mientras Feijóo intenta sumar fuerzas para frenar los abusos del sanchismo, Junts responde con reproches ideológicos, victimismo nacionalista y cero compromiso con la legalidad y la unidad de España.
¿Alguien en Junts pedirá perdón alguna vez por el golpe al orden constitucional de 2017?



