Donald Trump y Benjamín Netanyahu escenifican en Florida su alianza inquebrantable. El presidente estadounidense exige el desarme total de Hamás y advierte a Irán de una nueva ofensiva si relanza su programa nuclear.
Trump se alinea con Israel y amenaza a Irán con repetir los bombardeos si sigue avanzando en misiles y energía nuclear. Pide el desarme inmediato de Hamás y respalda el indulto de Netanyahu, “el hombre que salvó a Israel”.

Alianza estratégica: Mar-a-Lago, centro de la diplomacia global
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este lunes al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en su residencia de Mar-a-Lago (Florida), en un encuentro que consolidó una alianza estratégica frente al terrorismo islámico y la amenaza iraní.
Ambos líderes se mostraron firmes: “Hamás debe desarmarse completamente y rápido”, dijo Trump, mientras Netanyahu confirmó que Israel ha cumplido “el 100 % del acuerdo de Gaza”. Si el grupo terrorista no lo hace, “tendrá que pagar”, advirtió el líder republicano.
Trump amenaza a Irán con una nueva ofensiva militar
La advertencia más contundente fue dirigida a Teherán: “Si Irán continúa con los misiles, sí, apoyaremos un ataque”, aseguró Trump, refiriéndose al rearme de la república islámica tras los ejercicios militares de las últimas semanas.
Recordó los ataques de junio, cuando EE. UU. bombardeó tres instalaciones nucleares iraníes:
“Los tumbamos y volveremos a hacerlo. Espero que no sea necesario, pero si se rearman, volverán a saber lo que es un gran ataque”, sentenció.
Aun así, Trump dejó claro que no busca derrocar al régimen:
“Tienen inflación galopante, su economía está destruida. No necesitamos gastar el combustible de nuestros bombarderos.”
Apoyo total a Netanyahu: “Sin él, Israel no existiría”
Trump defendió abiertamente a Netanyahu, a quien considera un héroe nacional.
“Sin él, Israel no existiría hoy. Es un líder en tiempos de guerra. Ha tenido una victoria increíble frente a Hamás”, dijo.
Incluso presionó para que el presidente israelí sea indultado por sus causas judiciales:
“He hablado con el presidente Herzog. Me ha dicho que sí, que lo del indulto está en marcha”, afirmó Trump, pese a que la oficina del mandatario israelí lo ha desmentido.
Netanyahu correspondió los elogios:
“Nunca antes Israel tuvo un amigo como Trump en la Casa Blanca”, y anunció que se le concederá el Premio Israel.
Hamás resiste, pero Israel mantiene la ofensiva
El encuentro se celebró horas después de que Hamás confirmara la muerte de varios comandantes, aunque insiste en que no se desarmará “mientras persista la ocupación”.
Trump, sin embargo, confía en avanzar hacia la segunda fase del acuerdo de paz:
- Retirada total de tropas israelíes.
- Desarme completo de milicias.
- Reinstauración de seguridad internacional.
- Reconstrucción de Gaza.
- Gobierno de transición.
“Vamos a poner las cosas en orden”, dijo Trump. “Gaza es un sitio chungo, pero lo vamos a arreglar.”
El rehén que falta y el bloque de Rafah
Israel no permitirá completar la segunda fase hasta que Hamás devuelva los restos del rehén Ran Gvili, el único cuerpo aún retenido en Gaza. Trump se reunió con los hijos del rehén y subrayó:
“Todos los demás fueron liberados gracias a mí. Con Biden no se liberó a nadie.”
Mientras tanto, Israel mantiene cerrada la frontera de Rafah con Egipto, clave para el tránsito de ayuda humanitaria, a la espera de la devolución del cuerpo.
Cisjordania, Siria y Líbano: frentes abiertos
Trump y Netanyahu también abordaron otros puntos calientes:
- Cisjordania: Trump reconoce “desacuerdo” sobre la violencia de los colonos, pero promete una solución.
- Siria: Israel mantiene tropas en los Altos del Golán tras la caída del régimen de Asad. Trump promete acercar posturas con el nuevo presidente sirio, Ahmed al-Sharaa.
- Líbano: Pese a la tregua con Hizbulá, Israel mantiene bombardeos preventivos. Trump acusa al grupo chií de “portarse mal” y exige su desarme total antes de fin de año.
Reflexión final
Trump ha dejado claro que no hay espacio para el terrorismo ni para regímenes autoritarios que amenacen la estabilidad global. Su alianza con Israel es más sólida que nunca y su mensaje a Irán y Hamás es directo: o se someten al plan de paz, o pagarán las consecuencias.
¿Estamos ante el retorno del liderazgo global firme frente a las ambigüedades de la diplomacia progresista?



