El partido español Sumar ha rechazado de forma contundente los ataques militares de Estados Unidos sobre Venezuela, instando al Gobierno español a condenarlos y advirtiendo del riesgo de desestabilización en América Latina.

Sumar ha expresado este sábado su rechazo “sin paliativos” a las acciones militares llevadas a cabo por Estados Unidos contra Venezuela y ha tildado lo ocurrido de “actos de piratería imperialista”, al tiempo que ha instado al Gobierno de España y a la sociedad civil a movilizarse para evitar una escalada que pueda derivar en una invasión y en mayor inestabilidad en la región.
Rechazo explícito a los ataques estadounidenses
El grupo parlamentario de Sumar ha emitido un comunicado en el que condena de forma clara y rotunda los ataques efectuados por Estados Unidos contra instalaciones militares y territorios en Venezuela, que han sido denunciados por el Gobierno venezolano como una “gravísima agresión militar”.
Sumar ha señalado que estos ataques constituyen una “grave violación de la Carta de las Naciones Unidas” y los ha calificado de “agresión unilateral injustificada” y de “acto de piratería imperialista contra un Estado miembro de la ONU”. El partido ha subrayado que este tipo de operaciones vulneran el derecho internacional humanitario y el principio de soberanía nacional.
Llamamiento al Gobierno español y movilización social
En su declaración, Sumar ha hecho un llamamiento explícito al Gobierno de España para que condene públicamente las acciones de Estados Unidos contra Venezuela. Además, ha instado a la movilización popular con el objetivo de evitar que estos hechos “se conviertan en el prólogo de ataques y de una invasión de Venezuela”, lo que, a su juicio, podría desestabilizar a toda América Latina.
Las fuerzas políticas y sociales, según Sumar, deben alzar la voz frente a lo que consideran una acción que pone en riesgo la estabilidad regional y la integridad territorial de un país soberano.
Contexto de los ataques y respuesta de Caracas
El pronunciamiento de Sumar se produce en medio de una fuerte crisis diplomática y militar en Venezuela. El Gobierno de Nicolás Maduro denunció que ataques aéreos coordinados por Estados Unidos se produjeron en áreas de la capital, Caracas, y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, afectando tanto infraestructuras militares como civiles.
Venezuela calificó estos hechos como una “gravísima agresión militar contra territorio y población venezolanos”. El Ejecutivo bolivariano declaró el estado de emergencia nacional y movilizó comandos de defensa, al tiempo que anunció acciones diplomáticas frente a organismos internacionales para exigir la condena de lo ocurrido.
Sumar advierte del riesgo de escalation regional
Sumar ha expresado su preocupación por el impacto que una intervención militar estadounidense podría tener no solo en Venezuela, sino en todo el continente americano, subrayando la necesidad de soluciones diplomáticas y de respeto a las normas internacionales.
La formación también ha vinculado los ataques a meses de despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, lo que, según su análisis, refleja una política de presión que podría buscar apropiarse de recursos estratégicos como el petróleo y minerales del país sudamericano.
Reacción internacional
Paralelamente, líderes de la región han reaccionado a los hechos. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos (OEA) para abordar lo que calificó de bombardeo contra Caracas, instando a la comunidad internacional a actuar de inmediato.
Este clima de tensión internacional subraya el impacto geopolítico de los acontecimientos en Venezuela y la polarización de las posiciones entre países aliados y opositores de las acciones emprendidas.
Conclusión
La condena de Sumar se suma a las múltiples reacciones políticas ante una crisis que ya tiene repercusiones diplomáticas y sociales tanto en América Latina como en Europa. Su llamado al Gobierno español y a la movilización social refleja la preocupación por los posibles efectos de una escalada militar en la región y la defensa del orden internacional basado en leyes y principios de soberanía.



