El Gobierno acuerda con CSIF y UGT un aumento salarial del 11 % para los empleados públicos hasta 2028. El coste para los españoles: más de 22 000 millones de euros. En plena crisis fiscal, el Estado se sube el sueldo.

Pactan más sueldos mientras suben los impuestos a las familias
El pasado jueves, el Gobierno de Pedro Sánchez firmó con los sindicatos CSIF y UGT un nuevo acuerdo para aumentar el salario de los funcionarios públicos hasta un 11 % en los próximos tres años, lo que se traducirá en una subida media de 154 euros mensuales por persona en el grupo A1.
El pacto pone fin a la “congelación” salarial anterior, pero lo hace en un contexto de máxima tensión fiscal, con una deuda disparada, impuestos crecientes y una presión brutal sobre las clases medias y las pymes.
El desglose de la subida: hasta 5 560 euros más por funcionario
La medida se aplicará de forma escalonada:
- 2025: subida del 2,5 %
- 2026: incremento del 2 % (1,5 % fijo y 0,5 % condicionado al IPC)
- 2027: aumento del 4,5 %
- 2028: subida final del 2 %
Con el efecto acumulado, la mejora salarial total alcanzará el 11,4 %, beneficiando a los siguientes grupos:
- Grupo A1: de 48 606 a 54 166 euros (+5 560 €/año, +154 €/mes)
- Grupo A2: de 38 023 a 42 372 euros (+4 349 €/año, +120 €/mes)
- Grupo C1: de 27 994 a 31 146 euros (+3 202 €/año, +89 €/mes)
Coste descomunal: 22 000 millones en gasto público
El precio de este regalo sindical será asumido íntegramente por los contribuyentes. Según datos de prensa económica, el coste acumulado de la medida ascenderá a 22 000 millones de euros, de los cuales 8 000 millones se desembolsarán ya en 2026.
Todo esto en un contexto en el que España arrastra una deuda pública por encima del 110 % del PIB, las familias ven cómo se hunde su poder adquisitivo, y la presión fiscal alcanza niveles récord.
¿Y los trabajadores del sector privado?
Mientras tanto, los asalariados del sector privado apenas ven mejoras reales en sus nóminas. La distancia entre el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y el salario medio se reduce por abajo, precarizando aún más a quienes sí generan valor y productividad real en la economía.
El Gobierno, en vez de fomentar la eficiencia o reducir gasto político superfluo, premia a su red clientelar, consolidando un modelo donde el Estado vive del esfuerzo del sector productivo, sin recortes ni reformas.
España frente a Europa: la comparación incómoda
Mientras países como Francia o Bélgica congelan sueldos públicos y recortan gasto, en España se aprueban subidas salariales con dinero que ni existe ni se ha generado aún, profundizando el agujero fiscal.
Los sindicatos afines al PSOE, por supuesto, celebran el acuerdo.
Reflexión final
Una vez más, el Gobierno premia a los que dependen del Estado mientras castiga con impuestos al que trabaja, emprende o produce.
¿Se gobierna para los ciudadanos… o para mantener contenta a la estructura que sostiene al poder político?



