Una decisión controvertida que agita la política internacional
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha mostrado su apoyo al líder palestino, Mahmud Abás, luego de que Estados Unidos le negara un visado para asistir a la Asamblea General de la ONU. Esta acción, calificada por Sánchez como «injusta», se produce en un contexto donde varios aliados de EE.UU. planeaban reconocer formalmente a Palestina como Estado.

Reacciones en Europa y el rechazo palestino
El rechazo estadounidense no solo afecta a Abás, sino también a cerca de 80 funcionarios palestinos de diversas organizaciones. Las justificaciones de EE.UU., basadas en la supuesta falta de compromiso palestino con la paz y la seguridad, han sido desmentidas por la Autoridad Palestina y su portavoz, Nabil Abu Rudeineh, quien instó a Washington a reconsiderar su postura, aludiendo al derecho internacional.
Las críticas han llegado desde Europa: el ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, y su homólogo irlandés, Simon Harris, se han manifestado en contra de esta negativa, demandando una respuesta contundente desde la Unión Europea. En este tablero diplomático, la respuesta del Departamento de Estado estadounidense reitera que la misión de la Autoridad Palestina en la ONU no se verá afectada, argumentando sus decisiones como parte de la responsabilidad de garantizar la seguridad en la región.



