
El PSOE acusa de inconstitucional lo pactado en Extremadura y Aragón
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este viernes que la llamada ‘prioridad nacional’ pactada por PP y Vox en sus acuerdos de investidura en Extremadura (para María Guardiola) y Aragón (para Jorge Azcón) ‘viola’ la Constitución porque, a su juicio, crearía ‘ciudadanos de primera y de segunda clase’.
En declaraciones a los medios a su llegada a la reunión informal de líderes de la Unión Europea en Nicosia (Chipre), Sánchez ha insistido en que con esa fórmula ‘están hablando de violar un principio básico de nuestra Constitución: la no discriminación y la igualdad entre ciudadanos’.
El choque político: inmigración, ayudas y el relato de la igualdad
La ofensiva de Sánchez se produce en pleno debate sobre las políticas de inmigración y el acceso a prestaciones y servicios públicos, un terreno donde PP y Vox buscan marcar perfil y donde el Gobierno intenta encuadrar cualquier endurecimiento como un ataque a derechos fundamentales.
El Ejecutivo eleva el tono y presenta el concepto como una amenaza a la igualdad, mientras sus críticos señalan que el debate de fondo es si el Estado debe o no priorizar a los nacionales en determinadas políticas, especialmente en un contexto de presión sobre recursos públicos. La controversia, por tanto, no es solo jurídica: es política y cultural.
Sánchez aprovecha el foco europeo para atacar a Rajoy por Kitchen
En ese mismo desplazamiento a Chipre, Sánchez también se ha referido a la declaración como testigo del expresidente Mariano Rajoy en el juicio por la Operación Kitchen. El jefe del Ejecutivo ha calificado aquella operación como ‘un intento de obstrucción de la acción de la Justicia y de la policía’ para ‘investigar y enjuiciar esa corrupción y la financiación irregular del PP’.
Además, ha acusado a los populares de ‘amparar’ a Rajoy y de no asumir responsabilidades políticas por este caso, alimentando así el choque frontal con el PP en paralelo al debate sobre la ‘prioridad nacional’.



