
¿Por qué sigue caro el café si bajó el precio del grano?
La incoherencia del mercado y su impacto en el consumidor
Buenas noticias para los cafeteros a nivel internacional: el precio del grano de café bajó un 8% en diciembre. Sin embargo, en el supermercado español, el café sigue suplicando en precios que parecen ajenos a esta caída. Comparado con 2024, el café ha subido un 16,3% interanual y más de 130% en cuatro años en algunas variedades de café molido. La paradoja es evidente.
Factores del encarecimiento
La Organización Internacional del Café (ICO) reconoce que a pesar de la caída en los precios de los granos, sigue presente un retraso en la corrección de precios al consumidor. El Banco Central Europeo ha señalado que la inflación alimentaria se ha concentrado en pocos productos, destacando el café como uno de los más afectados. Pero, ¿por qué?
Las condiciones meteorológicas adversas en Brasil, el principal productor de café arábica, y en Vietnam han llevado a este encarecimiento. La sequía y las heladas han tenido un impacto directo en la producción. Además, el hecho de que muchos contratos se cerraron a precios altos complica aún más la situación para los consumidores, que siguen viendo cómo los costes de transporte y distribución se suman al precio final.
¿Solución a la vista?
Aunque la tendencia a la baja en el mercado internacional podría sugerir un alivio en el futuro, la realidad es que los precios del café todavía permanecerán altos de forma desigual y lenta. Lo que se espera como una buena noticia para los cafeteros se traduce en un martirio financiero para los consumidores españoles.



