
Pol Lozano: la clave del Espanyol bajo la dirección de Alan Pace y Manolo
Un centrocampista imprescindible en el proyecto deportivo
En el Espanyol, el poder ejecutivo recae en Alan Pace en el palco, la dirección técnica en Manolo desde el banquillo, y la gestión futbolística en Pol Lozano sobre el césped. Este joven catalán es la única pieza de campo que ha sido titular en los 12 partidos de Liga, demostrando que es el pilar central del equipo.
Contexto y relevancia deportiva
Mientras que solo el portero Dmitrovic ha disputado todos los minutos, y el lateral Roberto ha jugado en todos los encuentros, Pol se distingue por una regularidad total en el once inicial. La única sombra en el centro del campo podría haber sido Carlos Romero, pero su cláusula de miedo le ha impedido disputar partidos clave.
Trayectoria y consolidación
Pol Lozano, con 21 años y tras largas cesiones a Granada y Girona, ha acumulado ya tres ascensos con el club y hoy se sitúa como un jugador imprescindible. En la temporada pasada participó en 30 partidos, siendo titular en 27, y esta temporada ha mejorado sus cifras con ya 12 apariciones completas, lo que refleja la confianza absoluta de Manolo en su calidad y compromiso.
El centro del campo bajo lupa
Manolo ha probado varios esquemas en la medular, pero siempre ha contado con Pol, combinándolo frecuentemente con Edu Expósito. La rotación se limita a jugadores como Urko y Pickel, quienes dependen de las circunstancias del encuentro y el rival. Esta estabilidad ha significado una mejora para el Espanyol, que obtiene resultados positivos gracias a esta fórmula.
Perspectivas y mirada exterior
Pol Lozano se reconoce en su mejor estado, tanto futbolístico como personal, ganándose el respeto y la admiración del vestuario y la afición. Además, el seleccionador nacional Luis de la Fuente le sigue de cerca para futuras convocatorias absolutas, lo que sitúa al jugador como un potencial referente del fútbol español. El rendimiento determinará su futuro, pero la apuesta está clara.
Reflexión desde una perspectiva crítica
En un momento donde el fútbol español parece alejarse de sus raíces, la consolidación de jugadores formados en casa como Pol Lozano representa un alivio y un símbolo de identidad que debería potenciarse más. Es necesario cuestionar la dependencia excesiva de figuras extranjeras y políticas de fichajes cuestionables que no han beneficiado a clubes nacionales. La apuesta por Pol no solo es deportiva, sino también ideológica, defendiendo el arraigo local y el talento genuino frente a intereses especulativos.



