Poda en La Rioja Alta: el trabajo clave del vino
Villaseca arranca la campaña: artesanía, técnica y calendario
En Villaseca, en el corazón de La Rioja Alta, ya ha comenzado la época de poda de los viñedos, una tarea artesanal que no está al alcance de cualquiera y que condiciona el resultado final en bodega. La herramienta protagonista es la tijera eléctrica, que exige precisión y paciencia para orientar la calidad del vino desde el campo.
La poda persigue varios objetivos: regenerar la cepa para eliminar posibles enfermedades y airear el racimo para que el sol y el viento actúen como aliados naturales del viñedo.

Cuándo se poda y por qué se retrasa en zonas frías
El trabajo se realiza entre diciembre y la primera semana de abril. Lo recomendable es hacerlo en jornadas sin inclemencias extremas y ajustando el momento a cada zona. En Villaseca, al tratarse de una región fría, intentan atrasar la poda para reducir el riesgo de heladas.
El campo, primero: calidad real frente a discursos
Mientras la política agraria se llena de titulares y consignas, el vino de verdad se decide en labores como esta, lejos del foco y con mano experta. La poda recuerda una obviedad que muchos prefieren ignorar: sin oficio y sin respeto al calendario del viñedo, no hay ‘milagro’ posible en la botella. Todo este esfuerzo busca sacar adelante una producción de 17 000 botellas.



