
Washington propone levantar sanciones a cambio de frenar el programa nuclear iraní, limitar misiles y abrir el estrecho de Ormuz mientras Teherán rechaza negociar.
Washington plantea un plan de paz mientras refuerza su presencia militar
Estados Unidos ha trasladado a Irán un plan de 15 puntos para poner fin a la guerra en Oriente Próximo, mientras al mismo tiempo envía 1 500 soldados adicionales a la región. La propuesta, según distintas filtraciones diplomáticas, habría sido entregada a través de Pakistán, con mediación de Egipto y países del Golfo.
Irán, sin embargo, niega negociaciones directas y mantiene su desconfianza hacia Washington, recordando episodios anteriores en los que, según Teherán, se rompieron compromisos.
El objetivo del plan sería lograr una tregua, evitar la escalada regional y garantizar la apertura del estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de energía.
Las exigencias principales de Estados Unidos
Según filtraciones del contenido del plan, la administración de Donald Trump exige a Irán una reconfiguración total de su política militar y nuclear:
- Desmantelar su programa nuclear militar
- Comprometerse a no desarrollar armas nucleares
- Prohibición de enriquecimiento de uranio en territorio iraní
- Entregar reservas de uranio al OIEA
- Desmantelar instalaciones nucleares clave
- Acceso total de inspectores internacionales
- Fin del apoyo a Hezbolá, Hamás y hutíes
- Detener financiación y armamento a milicias aliadas
- Mantener abierto el estrecho de Ormuz
- Limitar el programa de misiles balísticos
- Uso de misiles solo con fines defensivos
Estas condiciones implican, en la práctica, reducir drásticamente la capacidad militar estratégica iraní.
Lo que ofrece Washington a cambio
A cambio de aceptar estas exigencias, Estados Unidos plantea:
- Levantamiento progresivo de sanciones
- Asistencia para un programa nuclear civil
- Eliminación del mecanismo de reactivación automática de sanciones
- Normalización económica gradual
El objetivo sería reintegrar a Irán en la economía internacional si cumple los compromisos.
Irán responde con exigencias opuestas
Según diversas filtraciones, Teherán habría planteado condiciones muy diferentes para aceptar la paz:
- Control efectivo del estrecho de Ormuz
- Cierre de bases militares estadounidenses en el Golfo
- Fin de ataques israelíes contra aliados iraníes
- Eliminación total de sanciones
- Mantener su programa de misiles sin límites
- Compensaciones económicas por la guerra
Estas posiciones muestran una brecha casi total entre ambas partes.
Mediación internacional sin avances claros
Pakistán, Egipto y varios países del Golfo intentan facilitar conversaciones indirectas, centradas en:
- Crear mecanismos de confianza
- Establecer una tregua temporal
- Garantizar la seguridad energética
- Reabrir el estrecho de Ormuz
Sin embargo, el proceso sigue en fase preliminar y sin contactos directos confirmados.
Incertidumbre sobre quién negocia por Irán
Otro obstáculo clave es la incertidumbre sobre el liderazgo iraní. El nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, no ha aparecido públicamente y no está claro quién tiene autoridad real para negociar.
Sectores del Ejército y la Guardia Revolucionaria han advertido que la guerra “continuará hasta la victoria total”, lo que complica cualquier acuerdo.
Un plan con pocas opciones de éxito inmediato
El plan estadounidense supone exigencias máximas a Irán, mientras Teherán plantea condiciones difíciles de aceptar para Washington. La distancia entre ambas posiciones sugiere que la negociación será larga o incluso inviable.
El resultado es un escenario incierto: propuesta diplomática sobre la mesa, refuerzo militar sobre el terreno y riesgo de escalada si fracasa la negociación.



