El mercado aguanta, pero el riesgo geopolítico aprieta

La Bolsa española ha abierto este viernes con una caída mínima, en línea con el cierre previo, mientras el foco sigue puesto en la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz. En ese contexto, el petróleo vuelve a tensar los precios y el nerviosismo: el crudo se aproxima a los 100 dólares pese a recortar alrededor de un 0,5% en las últimas horas.
En los primeros compases de la sesión, el IBEX 35 cede un 0,06% y se sitúa en 18 075,6 puntos. Aun así, el índice mantiene una ganancia anual del 4,4%, señal de que los inversores siguen comprando tiempo… aunque cada día con menos paciencia.
El optimismo sobre un posible final del conflicto se va diluyendo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sostiene que Washington e Irán podrían alcanzar pronto un acuerdo de paz, pero el mercado, que no vive de declaraciones, mira hechos: Ormuz sigue bloqueado y el riesgo de suministro continúa encima de la mesa.
Brent cerca de 100: el peaje de la inestabilidad
En energía, el Brent, referencia en Europa, tras dispararse un 4,6% este jueves, baja levemente este viernes un 0,56% hasta los 98,83 dólares. La lectura es clara: no hace falta que el precio suba hoy para que el daño esté hecho; basta con que el mercado asuma que el suministro puede fallar.
La moderación del Brent llega tras el alto el fuego de diez días en Líbano acordado con Israel, aunque Líbano ha denunciado violaciones pocas horas después de su entrada en vigor. Traducción bursátil: treguas frágiles, volatilidad asegurada.
Europa mixta y Asia en rojo: el dinero también vota con los pies
En Europa, la apertura es mixta: Fráncfort sube 0,04%, París 0,22% y Milán 0,24%, mientras Londres cae 0,08%. En Asia se registran descensos, aunque se moderan con el avance de la sesión.
En Estados Unidos, Wall Street cerró en verde en la víspera y tanto el S&P 500 como el Nasdaq volvieron a marcar récord, animados por las palabras de Trump. El contraste es incómodo para Europa: mientras allí celebran expectativas, aquí se paga la factura de la dependencia energética y de una política internacional que se decide fuera.
Análisis crítico: España, entre la energía cara y el relato
El problema no es solo el precio puntual del barril, sino la señal que manda el mercado: cuando un chokepoint como Ormuz se bloquea, el petróleo se convierte en un impuesto silencioso para familias y empresas. Y en Europa, demasiado acostumbrada a vivir de la narrativa, la realidad entra por la gasolinera.
La Bolsa española apenas se mueve hoy, pero el riesgo no ha desaparecido: se ha normalizado. Y esa normalización es precisamente lo que debería preocupar más que una décima arriba o abajo.



