A partir de este 1 de enero de 2026 entran en vigor las revalorizaciones de las pensiones que beneficiarán a millones de personas en España. Las subidas afectan a pensiones contributivas, mínimas, no contributivas y al Ingreso Mínimo Vital (IMV), con alzas diferenciadas según tipo de prestación.

El año comienza con un aumento generalizado de las pensiones. Las contributivas se revalorizan un 2,7%, mientras que las pensiones mínimas suben más del 7%. Las no contributivas, las de viudedad con cargas familiares y el IMV repuntan un 11,4%.
Revalorización de pensiones contributivas y de clases pasivas
Desde este 1 de enero de 2026, las pensiones contributivas y las correspondientes a clases pasivas experimentan un incremento del 2,7 %. Esta subida se aplica de forma automática y afecta a la gran mayoría de prestaciones que derivan directamente de las cotizaciones realizadas por los trabajadores durante su vida laboral.
Subida significativa de las pensiones mínimas
Las pensiones mínimas —pensiones contributivas cuya cuantía se sitúa en los tramos más bajos— se incrementarán más de un 7 % con respecto al año anterior. Esta revalorización responde a la necesidad de mejorar la protección de los pensionistas con ingresos más reducidos, ajustando sus prestaciones al contexto económico actual.
Aumentos del 11,4% en otras ayudas y prestaciones
Un grupo de prestaciones vinculadas a la protección social experimentan una subida aún mayor, del 11,4 %, entre las que se encuentran:
- Pensiones con cónyuge a cargo.
- Pensiones de viudedad con cargas familiares.
- Pensiones no contributivas.
- Ingreso Mínimo Vital (IMV).
Estas revalorizaciones buscan atender a colectivos con mayores necesidades económicas, y se traducen en mejoras significativas en las cuantías percibidas.
¿Qué significan estas subidas?
La actualización de las pensiones para 2026 responde a compromisos del Gobierno para adaptar las prestaciones al coste de la vida y a la inflación, según explicó el Ejecutivo. Las variaciones por tipo de pensión tienen efectos directos en la economía de millones de hogares, especialmente en sectores con menores ingresos o con cargas familiares.
Para las pensiones contributivas generales, el incremento del 2,7% constituye un ajuste moderado, mientras que las subidas más elevadas en las prestaciones no contributivas o mínimas buscan fortalecer la protección social de quienes cuentan con menos recursos.
Calendario y aplicación de los nuevos importes
Los nuevos importes entraron en vigor el 1 de enero de 2026 y ya se están aplicando en las nóminas de este mes. Las personas beneficiarias de pensiones contributivas, no contributivas o del IMV verán reflejados los aumentos en sus pagos correspondientes.
Las subidas también tendrán efecto en los ajustes fiscales y declaraciones de la Renta de este año, en la medida en que afectan a las cuantías percibidas por los perceptores de estas prestaciones.
Conclusión
El inicio de 2026 trae consigo importantes revalorizaciones en las pensiones y prestaciones sociales que benefician tanto a pensionistas contributivos como a perceptores de ayudas mínimas y no contributivas. Con incrementos que van desde el 2,7 % hasta el 11,4 %, el paquete de subidas refleja el compromiso de adaptar las pensiones al entorno económico actual y de fortalecer la protección de los colectivos más vulnerables.



