lunes, marzo 2, 2026
InicioEconomíaPatrimonio neto: cómo calcularlo y no engañarte

Patrimonio neto: cómo calcularlo y no engañarte

Una foto real de lo que tienes… y de lo que debes

El patrimonio personal es, en palabras del periodista especializado en economía y finanzas personales José Trecet, ‘una foto de cuántas deudas tienes y cuánto tienes en bienes’. La cuenta es directa: sumar lo que tenemos y restar lo que debemos. Lo explicó en el programa Economía de bolsillo, con Lourdes Castro, en una emisión centrada en cómo medir el valor neto sin trampas ni autoengaños.

Qué debes incluir (y por qué conviene ser consistente)

Para hacer el recuento con un mínimo de seriedad, Trecet recomienda incluir al menos vivienda, coche, inversiones y objetos de alto valor. La clave está en no mover la portería: si un año decides no meter, por ejemplo, los dispositivos tecnológicos, no deberías incorporarlos después solo para maquillar el resultado. ‘Tienes que hacerlo más o menos igual. Porque al final lo que buscas aquí es ver cómo evoluciona’.

Errores frecuentes: el precio de la vivienda y la falsa sensación de riqueza

La duda estrella es el valor de la casa: ¿precio de compra o valor actual? La respuesta es incómoda para muchos: hay que usar el valor actual, porque ‘el patrimonio es en este momento, a día de hoy’. Para estimarlo, se pueden usar herramientas gratuitas de portales inmobiliarios. Y un consejo que desinfla euforias: redondear a la baja para ‘llevarnos alegrías, no sustos’.

Este punto es especialmente relevante en España, donde se ha vendido durante años el ladrillo como sinónimo de seguridad. Pero el patrimonio puede ser positivo o negativo, y una bajada del valor de la vivienda puede empujar esa cifra al rojo. Es el dato que muchos prefieren ignorar cuando se habla de ‘clase media propietaria’ mientras suben impuestos, se encarece la vida y se estrecha el margen de ahorro.

¿Cada cuánto calcularlo? Menos postureo y más control

Sobre la frecuencia, Trecet lo deja claro: una vez al año es más que suficiente. No se trata de obsesionarse, sino de tener una referencia estable para ver tendencias. La disciplina útil no es recalcular cada semana, sino mantener criterios constantes y medir la evolución.

Invertir sin caer en el activismo financiero

Para mejorar el patrimonio, invertir ayuda, pero no desde el nerviosismo. Trecet recomienda un enfoque sobrio: ‘es mejor tener un plan a largo plazo: me siento, veo qué plan quiero, lo pongo en marcha y lo voy controlando con pocos movimientos‘. En tiempos de ruido político y volatilidad, el peor enemigo suele ser la improvisación.

Presupuesto vs. patrimonio: la confusión que te deja estancado

Otra confusión habitual es mezclar presupuesto con patrimonio. El presupuesto es flujo: ‘lo que entra y lo que sale, cuánto ingreso y cuánto gasto, y cuánto me queda para ahorrar’. El patrimonio es stock: lo acumulado neto tras restar deudas. Y aquí está el golpe de realidad: ‘el presupuesto es lo que te va a permitir crear patrimonio’. La recomendación es hacer presupuesto mensualmente.

La cifra no eres tú (pero ignorarla sale caro)

Trecet cierra con una idea necesaria: ‘El patrimonio es una cifra, pero no representa nuestro valor’. Cierto. Pero también es cierto que, cuando el Estado te aprieta y el coste de vida no deja de subir, conocer tu patrimonio no es vanidad: es defensa propia. Tener los números claros es el primer paso para no vivir a ciegas.

NOTICIAS RELACIONADAS

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

- Advertisment -spot_imgspot_img

MÁS POPULAR