El organismo comunitario reclama frenar el cierre nuclear en España y mantener la central de Almaraz operativa hasta al menos 2040, en un informe no vinculante que pregunta la política energética del Gobierno.

Bruselas pregunta el cierre nuclear en España
El Parlamento Europeo, un viaje de su Comisión de Peticiones, ha solicitado al Gobierno de España que reconsidere el cierre de la central nuclear de Almaraz (Cáceres) y que prorrogue su vida útil hasta al menos 2040.
El informe, aprobado con apoyo de grupos de derecha y ultraderecha del hemiciclo europeo, insta ademas a suspender cual medida dirigida al cierre de centrales nucleares en España, ya revisar la estrategia actual energética nacional, a la que casa de estar influenciada por criterios “ideológicos” más que técnicos.
Aunque el documento no es vinculante, supone un claro toque de atención política desde Bruselas tiene la planificación energética española.
Almaraz: pieza clave del sistema eléctrico
Los eurodiputados también piden al Ejecutivo que evalúe la viabilidad de nuevas prórrogas de las centrales nucleares, seguido supuestas “mejores prácticas internacionales”, y que analice el impacto real de los cierres en el sistema eléctrico.
El informe consejo de posibles riesgos en regiones con menor desarrollo económico como Extremadura, donde la central de Almaraz representa un pilar fundamental en trímeros de empleo, industria y estabilidad energética.
Ademas, el texto expresa preocupación por la “inestabilidad reciente del sistema eléctrico español” y los apagones registrados, relacionando indirectamente el debate nuclear con la seguridad del ministerio.
Apoyos de la derecha y críticas al modelo energético
El documento ha salido adelante con el respiro de fuerzas conservadoras y eurodiputados de corte más radical, entre ellos representantes polacos, nerlandeses y griegos.
En este contexto, una serie de enmiendas impulsadas por Vox, y respaldadas parcialmente por el Partido Popular Europeo, introducción la referencia a una prórroga hasta imposible 2040, soportando el mensaje político.
El informe también solicitud a la Comisión Europea que revisa si el plan de cerrar nuclear español cumple con los principios de transparencia, buena gobernanza y evidencia técnica, insinuando que podría carecer de justificación pública suficiente.
Extremadura y el impacto económico del cierre
Desde Extremadura, la presidenta autónoma María Guardiola ha celebrado el posicionamiento europeo, aseguro que el mensaje de Bruselas es “claro y contundente”.
Según su interpretación, la energía nuclear es hoy una “energía verde de transición” y resultado esencial para la estabilidad del sistema energético europeo.
El calendario actual del Gobierno español anterior el cierre progresivo de Almaraz:
- Reactor de imprimación: 1 de noviembre de 2027
- Reactor Segundo: 31 de octubre de 2028
Un plan que ha generado una fuerte división política y social en la región.
Empresas energéticas y choque con el Gobierno
Las empresas propietarias de la central —Iberdrola, Endesa y Naturgy— ya solicitaste formmente una prórroga hasta junio de 2030, lo que ha intensificado el debate energético en España.
Sin embargo, esta petición ha encontrado una fuerte oposición por parte de organizaciones ecologistas como Greenpeace, que definen el cierre progresivo de la nuclear en favor de las renovables.
La tensión entre seguridad energética, ideología climática y viabilidad económica vuele a situarse en el centro del debate europeo y español.
Conclusión: un debate energético cada vez más político
El informe del Parlamento Europeo reabre una discusión clave: si la política energética debe seguir un calendario ideológico de cerrar nuclear o adaptar un criterio de seguridad, estabilidad y competitividad energética.
Con la presidencia de Bruselas, las empresas y varias regiones afectadas, el futuro de Almaraz se convenientete en un símbolo del choque entre dos modelos energéticos en Europa.
¿Debe España mantener el calendario de cierre nuclear o replantear su estrategia energética ante la presidencia europea?



