Según documentos judiciales recientes, Elon Musk intentó convencer al director ejecutivo de Meta, Mark Zuckerberg, para que se uniera a una oferta de 97 400 millones de dólares destinada a adquirir OpenAI a principios de este año.

Una oferta millonaria
En febrero, un consorcio de inversores liderado por Musk —actualmente la persona más rica del mundo— ofreció comprar por esa cifra la organización sin fines de lucro que controla OpenAI, compañía que el propio Musk cofundó junto a Sam Altman.
La empresa responsable de ChatGPT confirmó en documentos judiciales que Musk se había comunicado con Zuckerberg sobre “posibles acuerdos de financiación o inversiones” relacionados con OpenAI. No obstante, la comunicación no se tradujo en una participación formal: ni Meta ni Zuckerberg firmaron una carta de intención ni se sumaron a la propuesta.
Rivalidad tecnológica con acercamientos estratégicos
El interés de Musk en contactar con Zuckerberg resulta llamativo debido a la rivalidad pública que ambos han mantenido en los últimos años, especialmente desde la compra de Twitter (ahora X) por parte de Musk, plataforma competidora directa de Facebook e Instagram. En 2023 incluso llegaron a especular en redes sociales sobre un hipotético combate en el Coliseo romano, que nunca se llevó a cabo.
Actualmente, el principal adversario empresarial de Musk parece ser Sam Altman, tras el lanzamiento de su propia compañía de inteligencia artificial, xAI. Musk ha demandado a OpenAI, acusándola de desviarse de sus principios fundacionales y cuestionando su relación con Microsoft.
Disputas abiertas en el sector tecnológico
La tensión entre Musk y OpenAI se ha extendido también a Apple, después de que el empresario criticara a la compañía de Cupertino por prácticas supuestamente anticompetitivas en la promoción de ChatGPT en la App Store.
El episodio refleja cómo las alianzas y rivalidades en el sector tecnológico pueden evolucionar rápidamente, con posibles colaboraciones estratégicas incluso entre figuras históricamente enfrentadas.



