La vicepresidenta Montero acusa de «indecencia» a quienes no usan el término «genocidio» sobre Gaza, en un discurso cargado de ataques al PP andaluz, con el foco ya puesto en las elecciones autonómicas. El PSOE vuelve a usar la política exterior como arma electoral.

Montero convierte Gaza en arma política contra Juanma Moreno
En un tono más electoralista que institucional, la vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha cargado este sábado contra el presidente andaluz Juanma Moreno por no utilizar el término «genocidio» al referirse a la ofensiva de Israel en la Franja de Gaza.
«Se trata de un ge-no-ci-dio, señor Moreno Bonilla», recalcó Montero en tono imperativo, acusando al PP de «indecencia» por su supuesto «equilibrismo» en el conflicto palestino-israelí.
Montero criticó que el Partido Popular dedique «más tiempo a cuestionar la protesta ciudadana que a condenar el asesinato de miles de niños». Con estas palabras, volvió a situar al Gobierno de Sánchez como juez moral internacional, asegurando que España está «en el lado correcto de la historia«.
Un discurso cargado de confrontación, con sabor a precampaña
La líder del PSOE andaluz no perdió ocasión para usar el escenario internacional como trampolín electoral. Desde el Comité Director del PSOE-A en San Juan del Puerto (Huelva), arremetió contra el Gobierno de Juanma Moreno en varios frentes: sanidad, servicios públicos, autogobierno y hasta el salario mínimo.
«Moreno es más genovés que andaluz», dijo Montero, en alusión a la sede nacional del PP. Lo acusó de «ponerse de perfil», «quitarse del medio» y actuar como «el perro del hortelano».
Montero busca presentar al PP como un obstáculo sistemático a las medidas sociales del Gobierno de Sánchez, en asuntos clave como pensiones, vivienda, jornada laboral y condonación de deuda.
Gaza, deuda, Cataluña… todo sirve para crispar antes de las urnas
En su discurso, Montero no solo utilizó el conflicto en Gaza para polarizar políticamente, sino que anticipó que aunque el PP vote en contra de la quita de deuda autonómica, ella misma la firmará como futura presidenta de Andalucía.
«No la quieren firmar porque se les cae el argumento del agravio comparativo con Cataluña», afirmó, dejando claro que el PSOE andaluz usará el conflicto territorial y financiero como parte central de su campaña.
El uso reiterado del término “genocidio” como arma política y la apelación a la “indecencia” de quienes no comparten su retórica sitúan a Montero en una posición beligerante que poco ayuda al consenso político ni a la diplomacia española. El PSOE, una vez más, convierte una tragedia humanitaria en Gaza en munición electoral para dividir y desgastar a sus rivales.
¿Defiende Montero los derechos humanos o simplemente construye relato para las urnas?



