Un hecho contradictorio en la gestión sanitaria
El 7 de noviembre de 2025, la Junta de Contratación del Ministerio de Sanidad adjudicó a Quirón el contrato del «Servicio de prevención ajeno para la especialidad preventiva de Medicina del Trabajo». Sorprendentemente, esta decisión proviene de Mónica García, una de las principales críticas de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, acusándola de privatizar la sanidad con empresas como Quirón.

Cuestionando la coherencia del Ministerio
García ha intensificado sus ataques a Ayuso en las redes, alardeando de la gestión sanitaria en Madrid. Sin embargo, su elección de Quirón, la misma empresa que critica, plantea serias dudas sobre su coherencia y ética política. A diferencia de Ayuso, que contrata a Quirón para el servicio de la población, la ministra lo hace para beneficio interno en su propio ministerio, un acto que parece más egocéntrico que auténtico.
El contrato, adjudicado en marzo de 2026 por un valor de 63 252,6 EUR, establece una clara discrepancia entre el discurso y la acción. Mientras que Ayuso contrata para los madrileños, Mónica García prioriza su organismo. Esto nos lleva a cuestionar las verdaderas intenciones detrás de sus constantes críticas a otros.



