
Escalada regional tras el ataque de EEUU e Israel contra Irán
El Ejército de Israel informó en la madrugada de este lunes de la detección de varios misiles lanzados desde el Líbano contra el norte del país. Poco después, el grupo chií Hizbulá se atribuyó la autoría, en un nuevo episodio de la escalada bélica regional que se ha intensificado tras el ataque de Israel y Estados Unidos contra Irán el sábado.
Según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), difundido en su canal oficial de Telegram, se activaron alertas en el norte de Israel poco después de medianoche. El Ejército aseguró que responde con bombardeos sobre territorio libanés. Las FDI añadieron que la Fuerza Aérea interceptó un proyectil que cruzó desde Líbano y que no se reportaron daños ni víctimas. Otros proyectiles habrían caído en zonas abiertas.
Hizbulá lo reivindica: ‘venganza’ y propaganda de guerra
Hizbulá reivindicó los ataques, dirigidos al sur de Haifa, según un comunicado recogido por medios como Al Jazeera. El grupo afirmó que actuó ‘en venganza por la sangre del imam Jameneí‘ y describió su acción como ‘legítima defensa‘.
Israel promete una respuesta ‘vigorosa’ en todo el Líbano
Las FDI sostienen que su respuesta es ‘vigorosa‘ y dirigida contra ‘la organización terrorista Hizbulá en todo el Líbano‘, a la que acusa de operar ‘bajo los auspicios del régimen terrorista iraní‘.
El Ejército enmarcó estos hechos dentro de la operación ‘Rugido del León‘, nombre con el que Israel ha bautizado el ataque conjunto con Estados Unidos contra Irán del sábado. En la práctica, el mensaje es claro: el tablero regional se ha convertido en una cadena de represalias donde las milicias patrocinadas por Teherán buscan marcar territorio y forzar la ampliación del conflicto.
Contexto: Jameneí, más de 200 muertos y el riesgo de contagio
El intercambio de fuego llega tras el bombardeo de Israel y Estados Unidos contra Irán, que según la información disponible provocó la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, y de varios altos cargos militares, con un saldo total de más de 200 víctimas mortales.
En paralelo, Irán habría bombardeado Israel, causando nueve muertos, y también a países aliados de Washington en la región donde EEUU mantiene bases militares, como Arabia Saudita, Kuwait, Baréin, Catar y Emiratos Árabes Unidos, donde se reportaron tres víctimas mortales.
Análisis crítico: la guerra que Occidente no quiere llamar por su nombre
El episodio expone un patrón que muchos gobiernos europeos prefieren maquillar con eufemismos: Hizbulá no actúa como un ‘actor local’, sino como un brazo armado de la estrategia iraní en el Mediterráneo oriental. Y cuando Israel responde, el foco mediático suele girar más hacia el ‘qué’ de la respuesta que hacia el ‘por qué’ del ataque inicial.
Para España y la UE, la pregunta incómoda no es si habrá más intercambio de misiles, sino cuánto tiempo se seguirá tolerando que un entramado de milicias, propaganda y terrorismo se presente como ‘resistencia’ mientras se empuja a toda la región hacia un choque mayor.



