El histórico capo del Cártel de Sinaloa admitió en un tribunal de Nueva York haber ordenado asesinatos, sobornado a políticos y enviado más de 1,5 millones de kilos de cocaína a Estados Unidos. Su sentencia está prevista para enero de 2026.
Una vida dedicada al narcotráfico
El ex líder del Cártel de Sinaloa, Ismael “El Mayo” Zambada, de 75 años, se declaró culpable en un tribunal federal de Brooklyn de cargos de crimen organizado y narcotráfico.
Durante su comparecencia, Zambada reconoció haber:
- Ordenado asesinatos contra rivales.
- Sobornado a políticos y policías mexicanos para proteger las operaciones del cártel.
- Enviado más de 1,5 millones de kilos de cocaína y grandes cantidades de heroína y fentanilo a Estados Unidos.
El narcotraficante, considerado uno de los capos más poderosos de México durante décadas, admitió además que su carrera criminal comenzó en 1969, cuando plantó marihuana a los 19 años.
“Muchas personas inocentes también murieron. Pido disculpas a todos los que han sufrido o se han visto afectados por mis acciones”, declaró Zambada.
Cadena perpetua asegurada
El ex capo enfrenta una sentencia obligatoria de cadena perpetua, que será dictada en enero de 2026 por el juez federal Brian Cogan.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó que no solicitará la pena de muerte ni para Zambada ni para el también veterano capo Rafael Caro Quintero, quien enfrenta cargos similares.
La caída del “Mayo”
Zambada fue arrestado en julio de 2024 en Nuevo México, junto a Joaquín Guzmán López, hijo de “El Chapo”. Según la defensa de Zambada, fue secuestrado por Guzmán López, algo que la familia del Chapo niega.
Mientras tanto, Guzmán López se ha declarado inocente de narcotráfico en Estados Unidos, aunque los fiscales también descartaron pedir la pena de muerte en su caso.
EE. UU. intensifica la presión sobre México
La declaración de culpabilidad de Zambada coincide con una nueva ola de extradiciones de presuntos narcotraficantes mexicanos a Estados Unidos, en el marco de la presión ejercida por el presidente Donald Trump para debilitar a los grandes cárteles.
México, por su parte, ha asegurado que recibió garantías de Washington de que ninguno de los extraditados enfrentará la pena capital.
La caída de “El Mayo” Zambada marca el fin de una era en el narcotráfico mexicano y un nuevo capítulo en la larga lucha entre los cárteles y la justicia estadounidense.




