La mujer de Santos Cerdán también implicada en la trama
Socios en la oscuridad de un escándalo inmobiliario
La investigación sobre la trama de obras públicas presuntamente amañadas ha revelado que Francisca Muñoz, conocida como «la Paqui», firmó un contrato que la convierte en socia de la cooperativa Noran, dedicada a actividades inmobiliarias. Cerdán ya era socio de Servinabar, y su esposa se une a este entramado con un 45% de participación.

Irregularidades en su contratación
El contrato de «socio trabajador» se formalizó el 1 de marzo de 2018, por un periodo de cinco meses. Sorprendentemente, la UCO ha encontrado que no hay pruebas de una auténtica actividad laboral de Muñoz en la cooperativa, puesto que no se han localizados documentos o correos que evidencien sus supuestas funciones. Es más, se cuestiona si su aportación inicial de 2 400 € al capital social realmente se llevó a cabo.
Este escándalo refuerza la sombra de sospecha que pesa sobre Cerdán y su círculo más cercano, ya que la anomalía en los pagos que recibió la mujer de Cerdán, 1 900 € como anticipo laboral, coincide con la fecha de las transferencias que recibió de la cooperativa, lanzando nuevas preguntas sobre la transparencia de esta sociedad.
La inquietud en torno a la pareja Cerdán-Muñoz
Durante los registros a los domicilios de los implicados se encontró una anotación que cuestiona la actividad de Muñoz: «¿Qué hacía? ¿Trabajo?». Estas revelaciones abren un nuevo capítulo en un escándalo que puede afectar a la comunidad política y empresarial de España, y subrayan la necesidad de una mayor vigilancia y transparencia en las relaciones entre el sector público y privado.



