
El Tribunal Supremo arranca el juicio clave del caso mascarillas con más de 80 testigos y penas de hasta 30 años. La trama sacude al entorno del PSOE y cuestiona la gestión de la pandemia.
El Supremo juzga la mayor trama de corrupción en pandemia
El Tribunal Supremo inicia este martes uno de los procesos judiciales más explosivos de los últimos años en España: el juicio contra José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama por la presunta trama corrupta en la compra de mascarillas durante la pandemia de COVID-19.
El caso, conocido como “caso Koldo”, investiga cómo se habrían aprovechado los momentos más críticos de la crisis sanitaria —cuando los controles eran mínimos— para adjudicar contratos públicos a cambio de comisiones ilegales.
La Fiscalía reclama hasta 24 años de prisión para Ábalos y casi 20 años para Koldo García, mientras que las acusaciones populares elevan la petición hasta 30 años de cárcel para ambos.
Más de 80 testigos y 13 sesiones: un juicio clave
El alto tribunal ha programado 13 jornadas intensivas, con 81 testigos, entre ellos cargos públicos, empresarios y familiares directos de los acusados.
El juicio arranca con declaraciones especialmente sensibles:
- El hijo de Ábalos, señalado por transferencias de dinero sospechosas.
- La expareja del exministro, quien reconoció haber cobrado de empresas públicas sin trabajar.
Estos testimonios podrían ser determinantes para acreditar el supuesto uso de instituciones públicas como red clientelar.
Siete delitos y una red de favores
A Ábalos y Koldo García se les imputan siete delitos graves:
- Organización criminal
- Cohecho
- Tráfico de influencias
- Prevaricación
- Malversación
- Falsedad documental
- Uso de información privilegiada
Según la investigación, la trama habría operado mediante:
- Contratos inflados de material sanitario adjudicados a empresas afines.
- Colocación irregular de personas cercanas en empresas públicas.
- Pago de favores mediante alquileres de lujo, incluyendo viviendas en zonas exclusivas de Madrid.
Especialmente llamativo es el caso de una vivienda en Plaza de España, con un alquiler de 2 700 euros mensuales, supuestamente pagado por empresarios vinculados a la red.
Aldama, el “nexo corruptor” con trato favorable
El empresario Víctor de Aldama, considerado por la Guardia Civil como el “nexo corruptor”, afronta una situación muy distinta.
Pese a su papel central, las acusaciones solicitan solo 7 años de prisión, tras haber confesado parcialmente los hechos y beneficiarse de atenuantes.
Esta diferencia ha generado una fuerte polémica, ya que las defensas de Ábalos y Koldo denuncian un supuesto pacto encubierto con la Fiscalía, algo que el Ministerio Público niega.
El escándalo que golpea al PSOE
El caso no solo afecta a los acusados. El escándalo ya ha tenido consecuencias políticas directas:
- Ábalos, exministro y exsecretario de Organización del PSOE, cayó en desgracia.
- Su sucesor, Santos Cerdán, también está imputado en otra pieza por adjudicación de obras públicas, aunque aún no será juzgado.
Además, figuras como Francina Armengol y Ángel Víctor Torres han evitado declarar presencialmente, acogiéndose a su derecho a responder por escrito, lo que ha generado críticas sobre posibles privilegios políticos.
Un juicio que puede marcar un antes y un después
Los acusados declararán previsiblemente el 28 de abril, en un proceso que podría convertirse en uno de los mayores escándalos de corrupción vinculados a la pandemia en Europa.
Mientras tanto, la imagen de las instituciones queda seriamente dañada por un caso que plantea una cuestión incómoda:
¿Se utilizó una crisis sanitaria sin precedentes para enriquecer a una red de poder político y empresarial?



