El esquiador andorrano reflexiona sobre el trabajo mental, su traslado a Austria y el sueño de lograr la primera medalla olímpica para su país en Milano Cortina 2026.

Después de superar tres operaciones de ligamento cruzado y grandes dudas sobre su carrera, Joan Verdú ha resurgido como uno de los mejores alpinos del mundo y la principal baza de Andorra para luchar por una medalla olímpica histórica.
El regreso de un luchador
Joan Verdú, apodado por él mismo como “la mamba negra”, ha tenido una carrera marcada por el sacrificio, las caídas y la recuperación constante. A los 17 años ya había logrado un bronce en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Innsbruck 2012, la primera y única medalla de Andorra en ese evento.
Sin embargo, su debut en unos Juegos Olímpicos absolutos (Sochi 2014) se truncó al sufrir una grave lesión de rodilla en la primera manga, dando inicio a una secuencia de lesiones que pusieron en duda su continuidad en el deporte.
“Pasas mucho tiempo solo, muchísimas dudas, mucho dolor mental, no solo físico, y pierdes la confianza en ti mismo”, confesó Verdú en una entrevista con Olympics.com.
A pesar de ello, decidió darse una última oportunidad: prepararse al máximo, cuidar cada detalle y ver si podía volver a competir en las mejores condiciones.
“Si funciona, perfecto; y si no, no te quedas con la duda de no haberlo intentado”, explicó.
Mentalidad, perseverancia y la ‘mamba negra’
El esquiador reconoce que la parte mental es tan importante, o más, que la física o técnica en el esquí alpino, donde un solo minuto puede decidirlo todo.
“En el esquí alpino te lo juegas en un minuto. Son cincuenta curvas y, si haces una mal, no tienes tiempo para recuperar”, señala Verdú.
Esta filosofía de trabajo mental le ha ayudado a consolidarse en la Copa del Mundo, donde, en las últimas temporadas, ha alcanzado cuatro Top 10 en eslalon gigante, incluyendo preseas en circuitos importantes como Val d’Isère y Saalbach.
La decisión de entrenar en Austria
En 2025, Verdú dio un paso clave: trasladarse a Austria para entrenar en un centro de alto rendimiento especializado. Allí —lejos de su entorno habitual— encontró las condiciones ideales para centrarse cien por ciento en su preparación física, técnica y mental.
“Estar allí te aísla un poco, pero te permite concentrarte en ser mejor deportista”, afirma.
La combinación de fisioterapia, nutrición, preparación física, servicios médicos y estructura deportiva fue fundamental para mejorar su rendimiento, algo que ya se refleja en sus resultados recientes.
Una trayectoria al alza
Los Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022 fueron un punto de inflexión para Verdú. Su noveno puesto en eslalon gigante fue el mejor resultado histórico para un deportista andorrano en unos Juegos hasta ese momento.
Ese rendimiento le dio la certeza de que podía competir con los mejores del mundo. Desde entonces, ha conseguido importantes resultados en la Copa del Mundo: un bronce en Val d’Isère, una plata en Saalbach y varios top 10 más en menos de dos temporadas.
La primera medalla olímpica para Andorra en el horizonte
Andorra nunca ha ganado una medalla olímpica en unos Juegos de invierno. Verdú sabe que llegar a ese podio sería un logro sin precedentes para un país pequeño con una tradición alpina modesta.
“Una medalla en unos Juegos Olímpicos puede ser el objetivo máximo de cualquier deportista… y para mí, siendo de un país pequeño, aún más”, explica.
Aunque siente la presión, también sabe que su situación de estar entre los mejores no es casualidad. Para él, la preparación, el sacrificio y el trabajo minucioso de cada detalle están alineados con ese objetivo.
“Estoy intentando prepararme lo mejor posible para ir a por todas. Sé que es muy difícil, pero no imposible”, asegura con determinación.
Conclusión
Joan Verdú ha pasado de contemplar la retirada tras una serie de lesiones devastadoras a consolidarse como la gran esperanza olímpica de Andorra. Con una mentalidad férrea, una preparación altamente especializada y una carrera en claro ascenso, el esquiador alpino está listo para intentar hacer historia en Milano Cortina 2026.
Su historia no solo es deportiva, es un ejemplo de resiliencia, estrategia y ambición que trasciende más allá de las pistas de nieve.



