Israel ha reabierto este domingo el cruce de Ráfah, el único punto terrestre de acceso a la Franja de Gaza que no está bajo control directo israelí, tras permanecer casi completamente cerrado desde mayo de 2024. La reapertura se ha planteado como un proyecto “piloto” para evaluar el funcionamiento del paso, aunque el tránsito de residentes se iniciará finalmente este lunes 2 de febrero, con condiciones muy limitadas.
La medida llega en un momento de alto el fuego muy frágil, después de que el sábado se produjeran enfrentamientos con bombardeos en los que murieron al menos 32 personas según autoridades de Gaza.

La apertura será gradual y con restricciones
COGAT —el organismo del Ministerio de Defensa israelí que gestiona asuntos civiles en los territorios ocupados— informó en X que el cruce se está probando a primera hora de este domingo, aunque sólo desde el lunes se permitirá la salida y entrada de residentes de Gaza bajo estrictas condiciones.
Fuentes de seguridad egipcias indicaron a EFE que la reapertura se realiza “bajo supervisión de Egipto y la Unión Europea (UE)” y con participación de representantes del ejército israelí. La capacidad inicial prevista es de unos 200 viajeros al día, con la expectativa de que alrededor de 150 personas salgan de Gaza mientras entran unas 50. Solo podrán cruzar aquellos residentes aprobados por las autoridades, que serán trasladados primero a un control de identidad israelí antes de entrar o salir de la Franja.
Israel también ha señalado la intención de permitir en los próximos días que miembros del comité tecnócrata palestino que administra Gaza puedan cruzar por Ráfah, lo que ha descrito como un gesto de buena voluntad ante la administración estadounidense.
Ráfah: el único acceso que no pasa por Israel
El cruce de Ráfah es especialmente significativo porque es el único punto de entrada y salida entre Gaza y el resto del mundo que no está bajo control directo israelí. Desde que explotó el conflicto en octubre de 2023 y especialmente desde mayo de 2024, este paso ha estado prácticamente sellado, dejando a la Franja con un acceso muy restringido para personas y ayuda humanitaria.
Aunque hubo una reapertura limitada en 2025 en el marco de una tregua anterior que no prosperó, esta es la primera vez en meses que se intenta abrir de forma gradual y sostenida.
El contexto: guerra, tregua frágil y necesidad humanitaria
La reapertura se produce en un contexto complejo: el alto el fuego negociado el 10 de octubre de 2025 ha sido muy precario, con acusaciones diarias de violaciones por ambas partes. El sábado, los ataques israelíes causaron decenas de muertos en Gaza, según la Defensa Civil del territorio, mientras que Israel dijo que respondía a violaciones del cese de hostilidades.
Miles de gazatíes esperan la reapertura de Ráfah como una vía de escape para recibir tratamiento médico, reunirse con familiares o huir del conflicto. Uno de ellos, Mohammed Shamiya, de 33 años, dijo que su salud se deteriora cada día y que la reapertura del paso representa “su única esperanza” de recibir atención médica fuera de la Franja.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) todavía no ha dado permiso para organizar traslados de pacientes a través del cruce, y el Ministerio de Sanidad de Gaza detalló que los preparativos previstos para este domingo no se han podido concretar.
Mientras tanto, la ayuda humanitaria internacional sigue acumulándose en el lado egipcio de la frontera, junto al desierto del Sinaí o en el aeropuerto de Al Arish, desde donde parte con destino a Gaza en vuelos especiales.
Condiciones y coordinación para cruzar
Para poder atravesar el cruce de Ráfah, los viajeros necesitarán:
- Autorización previa de seguridad de las autoridades israelíes.
- Coordinación entre Egipto, Israel y la misión de la UE conocida como EUBAM Ráfah.
- Traslado desde el punto de control egipcio hacia Gaza o hacia el exterior.
El domingo ha estado dedicado a preparativos logísticos, y se espera que esta fase de prueba permita ajustes antes de que comience el tránsito regular de personas.
Una apertura con atención internacional
El restablecimiento del cruce ha sido observado con atención por la ONU y varias organizaciones humanitarias que han pedido un acceso más amplio y sostenido para aliviar la grave crisis humanitaria en la Franja, donde años de conflicto han devastado infraestructuras y servicios básicos.
Aunque las restricciones anunciadas por Israel son estrictas y suponen un control riguroso, muchos palestinos ven en Ráfah una posibilidad de contacto con el exterior, algo que la mayor parte del tiempo ha estado vedado debido al bloqueo terrestre, marítimo y aéreo impuesto por Israel.
La reapertura, aunque limitada, representa un paso significativo en medio de un conflicto que ha generado desplazamientos masivos y urgencias médicas, y será seguida de cerca por gobiernos y organizaciones internacionales en los próximos días.



