El Parlamento iraní estudia abandonar el Tratado de No Proliferación Nuclear tras el regreso de las sanciones de la ONU, que congelan activos y penalizan el programa de misiles. Teherán advierte represalias contra Francia, Alemania y Reino Unido.

El “snapback” de sanciones vuelve a golpear a Irán
Desde la medianoche del domingo entraron en vigor nuevas sanciones de la ONU contra Irán, reactivadas mediante el mecanismo conocido como “snapback”, contemplado en el acuerdo nuclear de 2015.
Las medidas incluyen:
- Congelación de activos iraníes en el extranjero.
- Prohibición de negocios de armas con Teherán.
- Penalización al desarrollo de misiles balísticos.
La decisión llega en un momento crítico para Irán, cuya economía se tambalea con el rial en mínimos históricos y una inflación que dispara los precios de alimentos básicos como carne, arroz y productos esenciales.
Debate en el Parlamento iraní
El legislador Ismail Kowsari afirmó que el Parlamento debatirá la posible retirada de Irán del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP):
“El Parlamento debatirá esta cuestión y decidirá al respecto”, señaló.
Preguntado sobre si la salida del TNP implicaría construir armas nucleares, aclaró que esa decisión “se revisará por separado y podría incluirse en la agenda si es necesario”.
El presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, lanzó un mensaje directo a los países europeos que promovieron las sanciones:
“Si algún país quiere emprender acciones contra Irán basándose en estas resoluciones ilegales, se enfrentará a serias acciones recíprocas”.
Europa justifica la medida
El E3 (Francia, Alemania y Reino Unido) justificó el snapback asegurando que intentaron evitarlo, pero que Irán no ha permitido el regreso de los inspectores del OIEA, ni ha entregado informes sobre sus reservas de uranio altamente enriquecido.
Irán mantiene reservas al 60% de pureza, a un paso del nivel armamentístico del 90%, suficientes para fabricar varias bombas atómicas si decide avanzar en esa dirección.
Antecedentes recientes: ataques y tensiones
El contexto se agrava tras la guerra de junio, cuando Israel y EE. UU. atacaron instalaciones nucleares iraníes. El entonces presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que los bombardeos con B-2 Stealth y bombas bunker-buster “obliteraron” centros como Natanz, Isfahan y Fordow, retrasando el programa atómico iraní “años”.
El líder supremo Alí Jamenei minimizó las declaraciones de Trump y reiteró que el programa nuclear iraní es pacífico, aunque Occidente sostiene que Teherán mantuvo un plan armamentístico hasta 2003.
Riesgo de nueva escalada en Oriente Medio
La posible salida del TNP y la intensificación de las sanciones elevan el riesgo de una nueva confrontación con Israel y EE. UU.. En Gaza y en el Líbano, el temor es que un choque regional vuelva a extenderse, con Irán en el centro de la tensión geopolítica.



