
Teherán advierte que bloqueará la región si EE. UU. ataca sus costas mientras Israel intensifica operaciones en Líbano y crece el temor a una crisis energética global.
La tensión en Oriente Medio escala peligrosamente después de que Irán amenazara con minar “todo el golfo Pérsico” si Estados Unidos ataca sus islas o su litoral, en respuesta al ultimátum de Donald Trump para reabrir completamente el estrecho de Ormuz. El pulso geopolítico coincide con bombardeos cruzados entre Israel e Irán y nuevas operaciones militares israelíes en Líbano, lo que eleva el riesgo de crisis energética mundial.
Irán responde al ultimátum de Trump
El expresidente estadounidense habría advertido que EE. UU. podría atacar centrales eléctricas iraníes si Teherán no garantiza la apertura total del estrecho de Ormuz, uno de los pasos energéticos más importantes del planeta.
La respuesta iraní fue directa:
- Amenaza de minar el golfo Pérsico
- Posible bloqueo marítimo regional
- Restricción del paso a “enemigos”
- Escalada militar si hay ataques estadounidenses
Desde Teherán insistieron: “El estrecho de Ormuz está abierto para todos, excepto para los enemigos”, en una advertencia que eleva el riesgo de choque directo.
Israel amplía operaciones y golpea infraestructura en Líbano
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, anunció una operación para destruir los puentes sobre el río Litani, en el sur del Líbano. Según Israel, estas infraestructuras estarían siendo utilizadas por Hezbolá para trasladar armamento.
La medida ha sido duramente criticada por Líbano, cuyo presidente Joseph Aoun denunció:
- Ataques contra infraestructura civil
- Riesgo de invasión terrestre
- “Violación clara” del derecho internacional
- Escalada regional del conflicto
El sur del Líbano vuelve así a convertirse en frente activo, ampliando el conflicto más allá de Israel e Irán.
Sánchez alerta de una crisis energética global
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido la apertura del estrecho de Ormuz y la protección de los yacimientos energéticos de la región, advirtiendo del impacto mundial.
“Nos encontramos en un punto de inflexión global. Una mayor escalada podría desencadenar una crisis energética a largo plazo”, afirmó.
El jefe del Ejecutivo añadió que “el mundo no debería pagar las consecuencias de esta guerra”, en referencia al impacto en petróleo, gas y comercio internacional.
El estrecho de Ormuz, punto crítico mundial
El temor del mercado se centra en el estrecho de Ormuz porque:
- Pasa cerca del 20 % del petróleo mundial
- Es clave para Europa y Asia
- Un bloqueo dispararía energía e inflación
- Afectaría transporte marítimo global
La amenaza de minado del golfo Pérsico supone uno de los escenarios más graves, ya que podría paralizar el comercio energético internacional.
Escalada con impacto económico inmediato
La tensión militar ya está teniendo consecuencias:
- Subida del petróleo
- Gas europeo al alza
- Caídas bursátiles globales
- Aumento del riesgo geopolítico
El conflicto entra así en una fase crítica, con tres focos simultáneos:
- Pulso EE. UU. – Irán
- Operaciones de Israel en Líbano
- Riesgo de bloqueo energético global
La pregunta que inquieta a los mercados es clara: ¿estamos ante el preludio de un cierre real del estrecho de Ormuz y una crisis energética mundial?



