La inflación se estabilizó en agosto y rompió la racha de dos meses al alza. El Instituto Nacional de Estadística (INE) confirmó este viernes que el Índice de Precios de Consumo (IPC) se mantuvo en el 2,7% interanual, gracias a la bajada de los alimentos y a un encarecimiento más moderado de la electricidad, factores que compensaron el aumento de los carburantes en plena temporada de vacaciones.
Este dato supone un respiro tras las subidas de junio (2,3%) y julio (2,7%), y marca la tasa más alta desde febrero. Aunque se aleja del 10,5% registrado en agosto de 2022, en plena crisis inflacionaria tras la invasión rusa de Ucrania, también refleja un incremento respecto al 2,3% de 2024 y al 2,6% de 2023.

Recuperación del poder adquisitivo
El Ministerio de Economía celebró la contención de los precios y destacó que la estabilidad inflacionaria, sumada a las subidas salariales, está permitiendo a las familias recuperar progresivamente su poder adquisitivo. Además, apuntó que el dato refuerza la convergencia hacia el objetivo de inflación del Banco Central Europeo (BCE).
La inflación subyacente —que excluye alimentos frescos y energía por su volatilidad— subió una décima, hasta el 2,4%, situándose tres décimas por encima del IPC general. En cuanto al Índice de Precios de Consumo Armonizado (IPCA), empleado para comparaciones en la Unión Europea, se mantuvo también en el 2,7%.
Los alimentos y la vivienda alivian el dato
Por componentes, el grupo que más presionó al alza fue el de Transporte, que subió un punto interanual hasta el 1,2%, impulsado por un encarecimiento mayor del transporte aéreo y por la menor bajada de carburantes respecto a 2024.
En contraste, Vivienda moderó su tasa siete décimas, hasta el 6%, gracias a la estabilidad de los precios eléctricos frente al repunte del año anterior. Los alimentos y bebidas no alcohólicas también contribuyeron a la baja, con una variación del 2,3%, cuatro décimas menos que en julio, sobre todo por la caída en el precio de la fruta.
Diferencias territoriales
Todas las comunidades autónomas registraron tasas positivas en agosto. Baleares y la Comunidad Valenciana presentaron las más elevadas, con un 3,2% (cinco décimas por encima de la media nacional), mientras que Murcia y La Rioja se situaron en el extremo opuesto, con un 2,1% (seis décimas por debajo de la media).



