Pánico y desconcierto en Boom, Bélgica, tras un incendio que ha arrasado el escenario principal de Tomorrowland, uno de los festivales de música electrónica más grandes del mundo. El fuego se desató en la tarde del miércoles 16 de julio, apenas 48 horas antes del inicio oficial del evento.
Aún sin causas claras y con miles de trabajadores en el lugar
El siniestro, que arrasó la decoración principal del escenario temático ‘El Mundo de Orbyz’, ha dejado al festival en vilo. La jefa de prensa del evento, Debby Wilmsen, confirmó que el fuego fue extinguido sobre las 19:30 horas, pero se desconoce su origen y las autoridades aún investigan los hechos.
Al momento del incendio, casi 1000 trabajadores se encontraban ultimando detalles del montaje. Aunque no se han reportado víctimas ni heridos, la preocupación es máxima por el impacto logístico y de seguridad.
Explosiones, fuego artificial y alerta ciudadana
Testigos afirman haber oído fuertes explosiones, y vídeos difundidos en redes muestran fuego elevándose desde el escenario. La policía local pidió a los vecinos de Rumst, localidad cercana, cerrar ventanas y sistemas de ventilación por molestias causadas por el humo y olores.
Una edición con 800000 asistentes prevista
La edición 2025 de Tomorrowland esperaba una asistencia récord de 800.000 personas durante los dos fines de semana del festival. En su primera jornada estaban programadas actuaciones de Martin Garrix, David Guetta y Charlotte De Witte.
El festival había agotado entradas en tiempo récord y proyectaba un impacto económico de más de 112 millones de euros, según Eventplanner. La dimensión del escenario principal en 2024 fue de 36 metros de alto por 160 de ancho, un monstruo escénico que ahora debe ser reconstruido a contrarreloj.
Un golpe para la imagen del evento
Tomorrowland, considerado un icono global de la cultura musical y la experiencia audiovisual, enfrenta ahora un reto mayúsculo: garantizar la seguridad, cumplir los plazos y evitar cancelaciones que podrían afectar a cientos de miles de asistentes y al prestigio del evento.
La pregunta que queda en el aire: ¿Fue solo un accidente o hay más tras el fuego que ha puesto en jaque al festival más famoso del mundo?



