Lagoom Vivir y Ikea Málaga se alían para el polémico proyecto de 530 viviendas protegidas en Teatinos, ofreciendo descuentos a los inquilinos en un residencial contestado por su modelo público-privado.

Alianza público-privada bajo la lupa en ‘Distrito Universidad’
La promotora Lagoom Vivir, fundada en 2022 y respaldada por un fondo sueco, ha firmado un acuerdo con Ikea Málagapara su desarrollo residencial ‘Distrito Universidad’, que contempla 530 pisos de alquiler protegidoen el oeste de Teatinos, Málaga. Según la empresa, la colaboración permirá a los futuros inquilinos beneficiarse de un 10% de descuento en muebles y complementarios de Ikea, aplicable en una única compra mínima de 390 euros.
Si bien la iniciativa se presente como un paso hacia la vivienda asequible y sostenible, expertos urbanísticos y críticos del modelo público-privado alertan sobre la dependencia de fondos extranjerosen proyectos que, pese a estar subvencionados, no siempre aseguran soluciones reales a la falta de vivienda para los malagueños.
Características y fases del proyecto
El ‘Distrito Universidad’ se concibe como una inteligente ciudad de VPO en régimen de alquiler, con criterios de eficiencia y servicios pensados para los residentes. La primera fase, conocida como Parcela R3, incluye 62 viviendasdistribuidas en:
- 19 pisos de un dormitorio
- 9 pisos de tres dormitorios
- 34 pisos de cuatro dormitorios
La inversión total alcanza 73 milones de euros, consolidando este desarrollo como uno de los más ambiciosos de Lagoom Vivir en España. Próximamente se habilitará una web informativacon bases, documentación y requisitos para acceder a las primeras viviendas.
Expansión de Lagoom Vivir y sus polémicas
Lagoom Vivir no se limita a Málaga. En Sevilla, la promotora desembarca con un residencial de casi 700 viviendas protegidas, mientas que en Málaga desarrollo otros proyectos como Distrito Zeta (292 unidades), regeneración urbana en Lagunillas y Gigantes (158 pisos) y un suelo adjudicado en Cortijo Merino para 114 residencias.
La crítica surge ante la replicación del modelo público-privado: viviendas etiquetadas como “asequibles” pero con gestion privada y financiación extranjera, que algunos considerano una forma de mercantilizar la necesidad de vivienda social, despiando recurrentes públicos hacia beneficios privados.



