La incertidumbre geopolítica vuelve a castigar a la bolsa española

La euforia bursátil del viernes ha durado poco. Este lunes, el IBEX 35 ha abierto con una caída de casi el 1% y se mueve en el entorno de los 18 280 puntos, después de haber marcado 18 484 en la última sesión. El giro llega en plena escalada de tensión en torno a Irán y con el mercado energético de nuevo en modo alarma.
En paralelo, el Brent ha subido con fuerza y ya cotiza casi en 96 dólares, frente a su último cierre en 90 dólares. Un salto que vuelve a poner el foco en el coste real de la inestabilidad internacional: más presión para empresas, transporte y familias, mientras en Europa se sigue reaccionando tarde y mal.
Trump aprieta: bloqueo, buque interceptado y negociación en el aire
El detonante inmediato es el pulso entre Estados Unidos e Irán. Teherán ha anunciado que no enviará negociadores a Pakistán mientras se mantenga el bloqueo estadounidense. Pero el presidente Donald Trump sostiene que representantes de su gobierno viajan a Islamabad para intentar abrir una vía de negociación.
La tensión subió otro escalón tras el mensaje de Trump, que aseguró que fuerzas estadounidenses en el golfo de Omán han atacado, interceptado y capturado un buque iraní de gran tonelaje que habría intentado superar el bloqueo. Según su relato, al no responder la tripulación, un buque de la Armada lo detuvo causando un daño en la sala de máquinas y los marines mantienen el control del barco, identificado como el Touska, de casi 275 metros de eslora.
Europa en rojo: el mercado descuenta más riesgo y menos liderazgo
Las caídas no son solo españolas. En Europa, los principales índices han arrancado en negativo: el DAX alemán lidera los retrocesos con un 1,55%, y también bajan Londres, Milán y París. Incluso los llamados valores refugio, como oro y plata, cotizan a la baja, señal de un mercado nervioso y errático.
En el IBEX 35, el comportamiento es desigual: Repsol encabeza las ganancias, seguida de Enagás y Solaria, mientras ArcelorMittal e IAG registran las mayores caídas.
El choque geopolítico vuelve a la economía real
Lo preocupante no es solo el titular del día, sino el patrón: cada episodio de tensión en Oriente Medio y sus rutas marítimas vuelve a golpear a Europa por el lado más sensible, la energía. Y mientras Washington endurece el pulso, la UE aparece, otra vez, con un perfil bajo y sin capacidad de disuasión, dejando a sus ciudadanos expuestos a una factura energética que sube al ritmo de decisiones que no se toman en Bruselas ni en Madrid.



