
Gigafactoría de IA: Moncloa une Madrid y Cataluña ante la UE
Dos sedes, un solo proyecto y más de 4 000 millones en juego
El ministro de Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, ha anunciado que el Gobierno presentará una candidatura conjunta para que San Fernando de Henares (Madrid) y Móra la Nova (Tarragona) acojan una de las futuras gigafactorías europeas de inteligencia artificial. Lo ha dicho este miércoles en el foro Spain Investors Day, defendiendo que será una propuesta única con dos sedes y funciones complementarias.
La Comisión Europea prevé sacar a concurso la asignación de, al menos, cuatro instalaciones en distintos Estados miembros. Si la candidatura prospera, las gigafactorías seleccionadas deberán estar operativas entre 2027 y 2028 y podrán acceder a financiación comunitaria.
El plan: consorcio público-privado y un reparto que ya genera lectura política
Según el ministerio, a la ubicación ya decidida de Móra la Nova se suma San Fernando de Henares dentro de la misma candidatura. La financiación se articulará mediante un consorcio público-privado en el que participa la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), dependiente del ministerio.
El Ejecutivo habla de una inversión público-privada que podría superar los 4 000 millones de euros. López asegura estar convencido de que España será sede de una de las primeras gigafactorías de Europa y apela a la ‘visión y ambición’ del Gobierno.
ANÁLISIS CRÍTICO
Moncloa presenta el movimiento como un gesto de ‘unidad’ en ‘tiempos de división intencionada’. Pero la fotografía política es inevitable: una candidatura con doble sede Madrid-Cataluña sirve para vender consenso interno mientras se compite por un proyecto estratégico que la UE quiere usar para reforzar su autonomía tecnológica y su capacidad de IA soberana, sostenible y de alto rendimiento.
Fuentes de la Generalitat confirman que trabajan con el Gobierno para que Madrid participe y así ‘fortalecer’ la propuesta. Eso sí, subrayan que el emplazamiento de nueva construcción de Móra la Nova se mantendrá como eje de la candidatura, complementado con otros nodos que aportarían capacidad de computación en distintas fases.
El problema de fondo es que, por ahora, la Comisión Europea todavía no ha publicado la convocatoria con requisitos cerrados. Hasta que Bruselas no ponga condiciones concretas, la promesa política se mueve en el terreno de la expectativa: grandes cifras, grandes palabras y una batalla por el relato sobre quién lidera la ‘España tecnológica’ y quién se cuelga la medalla si el proyecto aterriza.



